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Cusco 13 de noviembre del 2020

Vamos 4 días de manifestaciones consecutivas. Lima, Cusco, Arequipa, Ayacucho, Trujillo, Puerto Maldonado…¡El Perú entero levanta la voz! El lunes 9 de noviembre el congreso votó a favor de la vacancia del presidente Martín Vizcarra por “incapacidad moral permanente”1. Hasta el día de hoy el Tribunal Constitucional sigue sin pronunciarse sobre la legalidad de este acto, pero de lo que sí podemos estar seguros es que el congreso no ha actuado en representación de la ciudadanía. 

El Poder en el Perú está dividido entre el Ejecutivo (Presidencia y Ministerios), Legislativo (el congreso) y el Judicial (Corte Suprema). Los peruanos votamos cada 5 años por nuestro presidente, y dependiendo de los resultados de las elecciones los escaños del congreso se reparten entre los distintos partidos proporcionalmente a los votos emitidos en la primera vuelta. La cifra repartidora utilizada permite que en el congreso haya una mayoría opositora. Esto fue lo que sucedió en las elecciones del 2016. El partido con mayor votos en primera vuelta fue el de la candidata Keiko Fujimori; Fuerza Popular (39.8%). Pero como se necesita alcanzar el 50% para ganar, las elecciones pasaron a una segunda vuelta que ganó el candidato Pedro Pablo Kuczyinski. Esto llevó a que Fuerza Popular obtenga con 73 escaños la mayoría en el congreso mientras que el partido PPK solo 17. 

Tener una mayoría opositora y obstruccionista en el congreso puede presentar un gran riesgo para la gobernabilidad. Así fue con el gobierno de Kuczynski, cuyo congreso hizo todo lo posible para sacarlo del poder. En menos de dos años, los constantes ataques de la oposición, incluyendo dos pedidos de vacancia, consiguieron la renuncia del presidente el 23 de marzo de 20182. Es así cómo Martín Vizcarra asumió la presidencia ese mismo año. 

Lamentablemente, la crisis sanitaria y económica en la que entró el país debido a la pandemia no ha sido suficientemente para que el congreso ponga las necesidades del Perú por encima de sus propios intereses. Si bien la respuesta del Estado frente a la crisis deja mucho que desear, nadie estaba pidiendo la renuncia o vacancia del presidente. Menos aún a 5 meses de convocar elecciones. Pero el congreso, oblivio al sentir de sus ciudadanos, siguió adelante con su persecución del poder y realizó nuevamente un pedido de vacancia hasta llevar al presidente del congreso, Manuel Merino, al poder. 

Tenemos un congreso que actúa sin respeto a la ley ni a los principios democráticos. ¿Cómo es esto posible! 

Parte de la explicación, está en que la vigilancia ciudadana es débil en nuestro país. Por años nos hemos hecho los de la vista gorda ante la corrupción de nuestros políticos. Los peruanos hemos tomado por sentado que la política es sucia y que por eso es mejor no involucrarse. No nos hemos sentido representados pero tampoco hemos venido exigiendo esa representación. Hasta ahora. 

Desde el lunes, las redes sociales se han llenado de testimonios de personas jóvenes reconociendo su falta de involucramiento con la política y sus ganas de cambiarlo. “¿Qué puedo hacer por mi país?” preguntan. Salir a las calles es una opción3. Las manifestaciones pueden ser muy poderosas y ya hemos visto que varios políticos comienzan a cambiar sus discursos para alinearse al malestar de la población. El hashtag #MerinoNoEresMiPresidente se apodera de twitter y la opinión pública gana protagonismo en los medios. 

Tenemos que salir a las calles para hacerle saber a los políticos de nuestro país que la patria es de todos y que un político no puede hacer lo que le da la gana con ella, que estamos aquí para protegerla, por que nos importa y nos corresponde. Hay que salir hoy, mañana y pasado (con respeto y precaución) para dejar un precedente y para recordarnos a nosotros mismos que nuestra voz y capacidad de organización tienen poder.

Pero nuestro involucramiento no puede terminar allí. Si no queremos que los políticos nos sigan atropellando, tenemos que comenzar a ser más activos en la vida política de nuestro país. Tenemos que procurar estar informados y aprender a abrir espacios de debate respetuosos y constructivos donde el objetivo del diálogo no sea imponer una postura sino cuestionarla. Olvidémonos de eso que “en la mesa no se habla de política ni de religión” por que si no nos educamos al respecto, seguiremos siendo víctimas del voto desinformado. 

Hagamos uso responsable de los mecanismos de participación propios de la democracia. Comencemos por definir qué queremos para nuestro país y qué es lo que nos ofrece cada partido y cada candidato. Generemos espacios de diálogo que nos permitan ampliar nuestro conocimiento a partir de la escucha e incentivemos a los que nos rodean a ser activos en el ejercicio de su ciudadanía también. 

Luego podemos pasar a organizarnos, unirnos a movimientos que sean capaces de canalizar nuestras demandas adecuadamente. Seamos nosotros, los ciudadanos de a pie, los que pongan los puntos en la agenda política. Mantengámonos siempre vigilantes y hagamos uso del control social para mejorar la calidad de la gestión pública. Denunciemos siempre la corrupción y la injusticia tanto en la esfera pública como la privada. Usemos la voz y sobre todo confiemos en el poder de la ciudadanía. Lo peor que nos puede pasar después de esta crisis, es volver al silencio y a la indiferencia. 

English translation:

It has been 4 consecutive days of protesting in Lima, Cusco, Arequipa, Ayacucho Trujillo, Puerto Maldonado and the rest of Peru. On Monday the 9th of November, congress voted to impeach president Martin Vizcarra for “moral incapacity”. The  Peruvian Constitutional Court has yet to justify itself  with regards to the legality of this act, but what we can be sure about is that congress has not acted in representation of the will of the people. 

Power in Peru is divided between executive (President and ministers), legislative (congress) and judiciary (Supreme Court). Peruvians vote for president every 5 years and the distribution of the congressional seats is determined by the result of the election. According to the formula applied, it is possible to have a congress where the majority of members are part of the opposing party. This is what happened after the 2016 elections: the party with the most votes in the first round was Fuerza Popular (39.8% of votes). However, a candidate needs more that 50% of votes to win the elections, so the elections moved to a second round that was won by Pedro Pablo Kuczinski from the party Peruanos Por el Kambio (PPK). As a result of this process, Fuerza Popular obtained 73 congressional seats while the PPK party only had 17. 

Having an opposing majority in congress can cause a big threat to governability as the opposition can obstruct proposed legislature. This was evidenced during Kuczynski’s government, in which the congress did everything in their power to remove him. In less than 2 years, the constant attacks from the opposition, including two demands for impeachment, achieved the president’s resignation on the 23rd of March of 2018. This is how Martin Vizcarra came to power that same year. 

Unfortunately, the sanitary and economic crisis in which the country finds itself due to the pandemic has not been enough for congress to put the people’s needs first. Although the Government’s response to the crisis could have been far better, no one was really asking for the president’s resignation. Even less so as the next elections are only 5 months away. But the congress, indifferent to the nation’s wellbeing, moved forward with its pursuit for power and called for impeachment until Manuel Merino, president of the congress, was given the presidency. 

So, we have a congress that does not care about the law or democratic principles. How is this possible?

An explanation could be found in the weak culture of citizen participation in the country. For years, we have looked the other way from our corrupted politicians. We Peruvians have taken for granted the fact that politics is dirty and it is better not to get involved. We have not felt represented but we have not demanded that representation either. Until now. 

We need to take to the streets and let the politicians of our country know that the nation is ours and it is not for politicians to do with as they please. They need to know we are here to protect it, because we care and it is our duty. Let’s take to the streets our voices today and tomorrow  (with precaution and respect) to set a precedent and remind ourselves that our voices and organizational capacity are powerful.  

But our involvement should not stop there. If we do not want politicians to keep on taking advantage of their position, we need to start being more active in the political life of our country. We need to be informed and try to open up space for respectful and constructive debate where the aim of the dialogue is not to impose an opinion but to question it. Let’s let go of the idea that there should be ‘no politics or religion at the dinner table’, because if we do not allow ourselves a space for education, we will remain victims of the uninformed vote. 

Let’s make good use of the institutional mechanisms of representative democracy. We can start by defining what we want for our country and what does every party and candidate offer. Let’s open up a space for dialogue that allows us to share our knowledge and develop our ability to listen, and let’s encourage everyone around us to be active participants of democracy. 

Then, we can move on to join organizations capable of channelizing our demands appropriately. Let us be the ones who decide what the political agenda should be. Let’s remain vigilant and make use of social control to improve the quality of the public services delivered. Let’s always denounce corruption and injustice within the private and public spheres. Let’s use our voices and, above all, let’s trust in the power citizens have in a democracy. The worst thing that could happen after this crisis, is that we go back to silence and indifference.

Shivani Sandhu

Volunteering from the confines of my house in Cusco has been, for lack of a better word, challenging. But planning ahead and setting a daily timetable has helped me go through my day much better than I did at the beginning of the lockdown. And while I have adapted to working from home and social distancing well, I do miss the human interaction with people outside of my building – whether it was with family, friends or my teammates here in Cusco.

I follow two schedules depending on if it’s a weekday or the weekend. I usually spend my weekends relaxing one way or the other and taking some time off work. My weekday typically starts at 6:30AM with a team meeting for this other job I have back home in India. I have my morning chai during that meeting after which I spend some time making a to-do list for the remainder of the day.

After making some breakfast for myself later in the morning, I log on to Slack and get started with my tasks for LAFF. This lasts until late afternoon at which point I make lunch for myself and watch some reruns of Modern Family. This is also the time of the day when I’m grateful for the lockdown – I have so much more time now to cook and catch up on the all series I’ve been wanting to watch since forever. Before this, I only had time to cook at night but it’s really nice to be able to do this in the mornings as well and not have to survive on the coffees and fruits I often had for breakfast.

I typically spend my evenings out on the terrace video-calling my family – my parents back home in New Delhi and with my sister in Sydney. Since all of us are in different time-zones, this is most often the only time I can video-chat with them and share what’s going on in my life under lockdown here in Cusco.

After the video-chat, I usually work for a bit until 7:30-8:00PM whereupon I settle down with a cup of chamomile tea on my sofa and watch a documentary or two before finally turning off the lights and lying down for the day.

La vida de un voluntario (trabajando de forma remota) – Shivani

El voluntariado desde los confines de mi casa en Cusco ha sido, por falta de una palabra mejor, un desafío. Pero planificar con anticipación y establecer un horario diario me ha ayudado a pasar mi día mucho mejor que al comienzo del cierre. Y aunque me he adaptado a trabajar bien desde casa y al distanciamiento social, extraño la interacción humana con personas fuera de mi edificio, ya sea con mi familia, amigos o mis compañeros de equipo aquí en Cusco.
 
Sigo dos horarios dependiendo de si es un día laborable o el fin de semana. Por lo general, paso los fines de semana relajándome de una forma u otra y tomándome un tiempo libre en el trabajo. Mi día de la semana generalmente comienza a las 6:30 AM con una reunión de equipo para este otro trabajo que tengo en casa en India. Tengo mi chai matutino durante esa reunión, después de la cual paso un tiempo haciendo una lista de tareas para el resto del día.
 
Después de preparar un desayuno para mí más tarde en la mañana, me conecto a Slack y empiezo con mis tareas para LAFF. Esto dura hasta el final de la tarde, momento en el que preparo el almuerzo para mí y veo algunas repeticiones de Modern Family. Este es también el momento del día en que estoy agradecido por el bloqueo: ahora tengo mucho más tiempo para cocinar y ponerme al día con todas las series que he querido ver desde siempre. Antes de esto, solo tenía tiempo para cocinar por la noche, pero es realmente agradable poder hacerlo también por las mañanas y no tener que sobrevivir con los cafés y las frutas que a menudo desayunaba.
 
Normalmente paso mis tardes en la terraza haciendo videollamadas a mi familia: mis padres en Nueva Delhi y con mi hermana en Sydney. Dado que todos estamos en diferentes zonas horarias, este es el único momento en que puedo chatear por video con ellos y compartir lo que sucede en mi vida bajo encierro aquí en Cusco.
 
Después del video chat, suelo trabajar un poco hasta las 7:30 a 8:00 p.m., después de lo cual me acomodo con una taza de té de manzanilla en mi sofá y veo un documental o dos antes de apagar las luces y acostarme. día.

*This blog is written not to dismiss volunteering nor the vital work it does but rather as a critical reflection. 

Introduction

In 2016 I volunteered in Costa Rica and Nicaragua with a well-known UK charity

Voluntourism is a growing sector of international tourism and travel. While it does not have a formal definition, for the purpose of this blog it refers to short, paid, volunteering holidays. While not denouncing the good intentions behind decisions to volunteer abroad, this blog addresses the growing criticism towards this kind of volunteering for development, drawing on postcolonial theory to explore issues such as power relations and imaginaries prevalent in this type of work. Rather than to discourage volunteers, the outcome of this piece is to make people consider the potential implications of certain forms of volunteering. I do not consider the LAFF volunteering programme to be under the banner of ‘voluntourism’. Rather, due to LAFF’s approach of working with existing local organisations, supporting them to achieve their goals, and the nature of LAFF’s volunteering roles, I believe this serves as a fantastic example of grassroots, sustainable development. Nevertheless, we must remain aware of our position as volunteers. 

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What is international development?

We can roughly trace development, as we know it today, back to the end of the Second World War, as a project of intervention in the “third world”[1]. Generally, it is concerned with reproducing the conditions of “developed societies” in former colonies. But, despite over 70 years of development, conditions only seem to be deteriorating in certain parts of the world[2]. These inequalities have been explained by postcolonial theory, which draws attention to the historical power relations and discourse that are still ever-present in modern-day development thinking.

International volunteering began in the early 20th century. Following decolonisation, states and organizations sent volunteers overseas to help former colonies develop economically. These numbers grew significantly during the 1930s and 1940s as non-governmental organisations (NGOs) mobilised young people to provide emergency assistance to these newly-independent countries. As non-governmental volunteer organisations appeared and grew, so did the number of international volunteers. In the late 20th century, as neoliberal reforms meant a cut to overseas development assistance (ODA), reliance on the voluntary sector grew and volunteers were increasingly appreciated as actors that could effectively deliver development aid[3]. According to the UNV, there are 950 million volunteers worldwide[4].

Voluntourism

Voluntourism is a growing trend nationally and internationally: a huge growth area of contemporary tourism and travel. While it doesn’t have a formal definition, volunteer tourism can be described roughly as a form of contested alternative tourism[5]. It is particularly common during “gap years”, allowing young travellers to combine travel with development programmes[6]. These experiences are more-often-than-not paid. To meet this increasing demand by volunteers, a huge number of organisations and companies offering such experiences have emerged. 

Wide ranging scholarship has understood volunteering abroad as part of a journey, or an expression of solidarity. Some have linked voluntourism to a geographies of care, responsibility, or a desire to “do good”. Others have evaluated international volunteering as a form of global citizenship, the idea that one’s identity transcends traditional geographical or political borders and that, instead, we are all part of a common group: humanity[7]. It has been argued that there are 3 types of volunteer tourist motivation: shallow, intermediate and deep. Shallow volunteers are motivated by personal interest, whereas deep volunteers are motivated by the community[8]. Some volunteering is through volunteer tourism organisations, other through NGOs and charities.

“Volunteer work is an enormous renewable resource for social, economic, and environmental problem-solving throughout the world…But the lack of solid data on volunteering has left it under-valued and its full potentials unrealized”[9]

Clearly, then, there is huge potential in volunteering. However, I want to address recent scholarship that critiques this form of volunteering for development. It has been described by many as a form of neo-colonialism: a new colonialism[10]

Voluntourism as neo-colonialism?

To understand this, it’s important to understand postcolonial theory and its critique of development. Postcolonialism can be defined as the “geographically dispersed contestation of colonial power and neo-imperial power and knowledge”[11]. Put simply, postcolonialism troubles the assumptions and basis of “development” as we know it today. Importantly, it draws attentions to unequal power relations that persist in notions of development. 

How is this relevant? Consider the thought process behind many decisions to volunteer abroad. Destination is often the primary factor in the recruitment of overseas volunteers[12]. Dramatic imagery and descriptions of volunteer locations are often used to entice potential volunteers. Unsurprisingly, the majority of volunteers choose to work in the so-called “global South”. Many volunteers are motivated to give their time by pictures of starving children. Volunteers are often led to believe that their actions have a direct impact in alleviating suffering. 

While perhaps a result of good intentions, this plays a key part in sustaining North-South spatial imaginaries[13]. Geographical imaginaries remain a persistent problem in areas stretching far beyond development. Race is another factor frequently used to sell volunteer tourism experiences[14]. The idea of a deficient continent such as Africa in need of help from the West is problematic and serves to reinforce Western representations that were pervasive during the colonial era. Not only this but viewing the volunteer as the change-maker denies agency of local people. It is true that, in many cases, volunteer tourists do not bring specialist skills to the projects on which they work. Or, the ways in which volunteers are involved do not address root causes of problems but rather are temporary and superficial. 

(source:https://www.eurekastreet.com.au/article/voluntourism-hinders-community-development)

You may be aware of the “white saviour” debate, which gained traction in February 2019 when Stacey Dooley posted a photo of herself holding an African child. The premise of this debate was that by posting a photo of a her holding a black child, Stacey depicted herself as a “rescuer”. This is problematic because of the power relations at play. Much like large institutions such as the World Bank and the IMF are criticised as neo-imperialist structures, similarly volunteer tourism exerts power and can be viewed as an exploitation of “the Orient” for the West’s pleasure[15].

What does this all mean?

But does this mean you shouldn’t volunteer? Absolutely not. That would be the least desirable outcome of writing this. I too have paid for an international experience with a well-known UK charity many years ago during my gap year. Despite some research indicating that volunteer tourism can constitute a new colonialism, Fee and Mdee[16] argue that under certain conditions, this form of volunteering can make a positive contribution to a “globalising, humanising civil society”. In the same vein, one study described volunteer tourism as “a form of alternative tourism that creates the kind of encounters that foster mutual understanding and respect”[17]. Again, a thesis study concluded that voluntourism has a more positive impact on communities than mass tourism[18]. However, it is important to think about the power relations that you take into a volunteering role, the organisation you work with, the relationship it has with communities, and the historical and future legacies that your volunteering will have. Development has a tricky history, tangled with colonial and neo-colonial power relations and we must be careful not to perpetuate these but, rather, be responsible in our volunteering. 

For a sustainable, grassroots, community-centred volunteering opportunity, why not consider volunteering with LAFF? The approach that LAFF takes values local knowledge, working to empower local organisations. As a volunteer, you will help to grow LAFF’s capacities, gain insight into the issues affecting young people in the Cusco region, and help to address the root causes of inequality. You can view the volunteer roles available here: https://www.laffcharity.org.uk/get-involved/become-a-volunteer/

The LAFF girls after a successful visit to one of our partners, Azul Wasi

“Turismo voluntario para el desarrollo”

 

El turismo voluntario, o ‘volunturismo’, es un creciente sector de viajes y turismo internacional. Aunque no tiene definición formal, para el propósito de este blog, se refiere a las vacaciones de voluntariado cortos y pagados. La idea de este blog no es denunciar las intenciones buenas de tomar la decisión de hacer voluntario afuera, si no este blog se refiere al criticismo creciente a este tipo de voluntariado por el desarrollo, usando la teoría poscolonial para explorar problemas como relaciones de poder e imaginarios que son predominantes en este tipo de trabajo. En lugar de desalentar a los voluntarios, el propósito de este blog es hacer que la gente considere las implicaciones potenciales de ciertas formas de voluntariado. 

Ahora, yo no considero el programa de voluntariado con LAFF como ‘volunturismo’. Debido al enfoque de LAFF de trabajar con organizaciones locales que ya existen, apoyándoles conseguir sus metas, y la forma de los papeles de voluntariado con LAFF, yo creo que este sirve con un ejemplo fantástico de desarrollo sostenible y de base. Sin embargo, necesitamos estar conscientes de nuestras posiciones como voluntarios. 

¿Que es el desarrollo internacional?

Podemos ubicar el desarrollo, como lo sabemos hoy, al fin de la segunda guerra mundial, como un proyecto de intervención en el “tercer mundo”. Generalmente, tiene que ver con reproducir condiciones de “sociedades desarrolladas” en antiguas colonias. Pero, después de más de 70 años de desarrollo, las condiciones solo parecen estar deteriorándose en ciertas partes del mundo. Estas inequidades han sido explicadas por la teoría poscolonial, que da atención a las relaciones de poder históricas y discursos que están siempre presentes en el pensamiento de desarrollo hoy. 

El voluntariado internacional empezó a principios del siglo veinte. Después de la descolonización, los Estados y organizaciones enviaron voluntarios al extranjero para ayudar a colonias antiguas desarrollarse económicamente. Los números crecieron significativamente durante los años 30 y 40 cuando organizaciones no gubernamentales (ONG) movilizaron a personas jóvenes para proveer asistencia de emergencia a estos países recientemente independientes. Como ONGs aparecieron y crecieron, así crecieron el numero de voluntarios internacionales. Al fin del siglo 20, cuando reformas neoliberales significaban cortes a asistencia para el desarrollo en el extranjero, la dependencia en el sector voluntario creció y los voluntarios fueron apreciados más y más como actores que pudieran deliberar ayuda para el desarrollo. Según el VNU, hay 950 millones de voluntarios en el mundo. 

El turismo voluntario 

El volunturismo es una tendencia creciente a nivel nacional e internacional: un área creciente de turismo y viaje contemporáneo. Mientras no tiene definición formal, volunturismo puede ser descrito como una forma de turismo alternativa y contestada. Es particularmente común durante los “años sabáticos”, permitiendo que viajeros jóvenes combinen viajar con programas de desarrollo. Estas experiencias normalmente no son pagadas. Para satisfacer la demanda por voluntarios, un numero enorme de organizaciones y empresas ahora ofrecen estas experiencias. 

La investigación ha entendido el voluntariado en el extranjero como parte de un viaje personal, o una expresión de solidaridad. Algunos han vinculado volunturismo a geografías de cuidado, responsabilidad, o un deseo de “hacer bien”. Otros han evaluado voluntariado internacional como una forma de ciudadanía global, la idea que la identidad transciende fronteras tradicionales y, en vez, somos todos parte de un grupo común: la humanidad. Se ha argumentado que hay tres tipos de motivaciones para ser voluntario: poco profundo, intermedio y profundo. Voluntarios pocos profundos están motivados por interés personal, mientras voluntarios profundos están motivados por la comunidad. 

El voluntariado en un recurso enorme para la resolución de problemas sociales, económicos y medio ambientales en el mundo…pero la falta de datos solidos en el voluntariado lo ha dejado infravalorado y con potenciales no realizados”

Claramente, entonces, hay potencial enorme en el voluntariado. Sin embargo, quiero dirigirme al tipo de investigación que critica a esa forma de voluntariado por el desarrollo, pues ha sido descrito como una nueva forma de colonialismo. 

Para entender esto, es importante entender la teoría poscolonial y su critica del desarrollo. Poscolonialismo puede ser definido como la “contestación geográficamente dispersa entre el poder colonial y el poder y conocimiento neoimperial”. Llama la atención a las relaciones de poder inequitativas que persisten en el desarrollo.

¿Cómo es relevante? 

Considere el proceso de pensamiento en algunas decisiones al hacer un voluntariado. El destino a menudo es el primer factor al viajar afuera. Imágenes dramáticas y descripciones de ubicaciones se usan para atraer a voluntarios. La mayoría de los voluntarios eligen trabajar en el “Sur global”. Muchos voluntarios están motivados a dar su tiempo por fotos de niños hambrientos. Voluntarios a menudo creen que sus acciones tienen un impacto directo en el alivio del sufrimiento. 

Aunque se puede originar de intenciones buenas, éste juega un papel enorme en sostener los prejuicios y estereotipos entre el Norte – Sur. Los estereotipos geográficos son un asunto persistente que se extiende más allá del desarrollo. La raza es otro factor que se utiliza para fomentar la experiencia del turismo voluntario. La idea de un continente en pobreza extrema como el África es problemático y sirve para reforzar las representaciones occidentales que eran penetrantes durante de la era colonial. También, ver al voluntario como la respuesta niega el poder de las comunidades locales. Es verdad que los turistas no traen habilidades específicas. Tampoco abordan los voluntarios la raíz de los asuntos. En vez de una solución sostenible a largo plazo, su trabajo es temporal y superficial. 

Tal vez está familiarizado con el debate del ‘Salvador blanco’, que se disparó en popularidad en el febrero de 2019, cuando la reportera Stacey Dooley subió una foto de ella misma, abrazando a un niño africano. Por subir esa foto de ella abrazando al niño, Stacey se retrató como ‘salvadora’. Es problemático, debido a las relaciones de poder. Como las grandes instituciones como el Banco Mundial y el FMI son criticados por ser estructuras neoimperialistas, también el turismo voluntario lo puede ser y se puede considerar como una explotación del “Oriente” para el placer del Occidente.

Pero ¿qué significa todo esto?

¿Esto significa que no debería hacer un voluntariado? Por supuesto que no. Yo también he pagado por tener una experiencia con una ONG bien conocida durante mi año sabático hace muchos años. A pesar de que alguna investigación razone que el turismo voluntario puede constituir un colonialismo nuevo, Fee y Mdee discuten que bajo ciertas condiciones, esta forma de voluntarismo pueda hacer una contribución positiva a una “sociedad que globaliza y humaniza”. 

También, un estudio describe el turismo voluntario como ‘una forma de turismo alternativo que crea encuentros que fortalecen el conocimiento y respeto mutuos’. De nuevo, otro estudio concluye que el concepto tiene un impacto más positivo en las comunidades que el turismo en masa. Sin embargo, es importante pensar en las relaciones de poder cuando se asume un papel en la organización con que se trabaja, la relación que mantiene con las comunidades, y los legados futuros que su trabajo voluntario tenga. El desarrollo internacional tiene una historia compleja, enraizado en las relaciones coloniales y neocoloniales. Hay que tener mucho cuidado para evitar la perpetuación y asegurar la responsabilidad como voluntario. 

*Este blog no esta escrito para descartar el voluntariado o el trabajo importante que hace, pero como un reflejo critico.


[1]Hart, G. (2001). ‘Development critiques in the 1990s: culs de sac and promising paths’. Progress in Human Geography. 25(4). pp.649-658.

[2] Escobar, A. (1995). Encountering Development: The Making and Unmaking of the Third World. Princeton: Princeton University Press.

[3] Lough, B. (2015). The Evolution of International Volunteering. [online] United Nations Volunteers. Available at: https://www.icnl.org/wp-content/uploads/The-Evolution-of-International-Volunteering.pdf [Accessed 13 Jan. 2020].

[4] Diez de Medina, R. (2017). Volunteers count. Their work deserves to be counted. | UNV. [online] Unv.org. Available at: https://www.unv.org/swvr/volunteers-count-their-work-deserves-be-counted [Accessed 13 Jan. 2020].

[5] Lyons, K. and Wearing, S. (2008). Volunteer tourism as alternative tourism: journeys beyond otherness.  

[6] Hogan, J. (2015). “Gap Year Saviours – An Analysis of the Role of Race in an Advertisement for Development Volunteering,” Irish Journal of Applied Social Studies: 15(1). Pp.15-22. 

[7] Laurie, N. and Baillie Smith, M. (2017). Unsettling geographies of volunteering and development. Transactions of the Institute of British Geographers, 43(1), pp.95-109.

[8] Wearing, S. and McGehee, N. (eds) (2013). Journeys of Discovery in Volunteer Tourism: International Case Study Perspectives. Pp. 3-11. 

[9] Lester M. Salamon, John Hopkins for Civil Society Studies 

[10] Guttentag, D. (2009). The possible negative impacts of volunteer tourism. International Journal of Tourism Research, 11(6), pp.537-551.

[11] McEwan, C. (2003) ‘Material geographies and postcolonialism.’, Singapore journal of tropical geography., 24 (3). pp.340-355. 

[12] Keese, J. (2011). The Geography of Volunteer Tourism: Place Matters. Tourism Geographies, 13(2), pp.257-279.

[13] See 7

[14] See 6

[15] Bandyopadhyay, R. (2019). Volunteer tourism and “The White Man’s Burden”: globalization of suffering, white savior complex, religion and modernity. Journal of Sustainable Tourism, 27(3), pp.327-343.

[16] Fee, L. and Mdee, A. (2010). How does it make a difference? Towards ‘accreditation’ of the development impact of volunteer tourism. In: Benson, A. M. (Ed). Volunteer Tourism. London: Routledge. Chapter 15. 

[17] Lyons, K., Hanley, J., Wearing, S. and Neil, J. (2012). GAP YEAR VOLUNTEER TOURISM. Myths of Global Citizenship?. Annals of Tourism Research. 29(1). Pp. 361-378. 

[18] Alomari, T. (2002). MOTIVATION AND SOCIO-CULTURAL SUSTAINABILITY OF VOLUNTOURISM. M.A. Yarmouk University. 

As we near the end of 2019 it’s time for LAFF to announce their CHRISTMAS CAMPAIGN!! And this year we are offering the chance to give the gift of a laff-time!

Fed up of giving the same gifts each year? Stuck for secret Santa inspiration? We’ve got you covered! Why not give a LAFF gift card, that will help over 100 children in Peru receive a quality education this coming year. 

Just choose an amount, donate on our JustGiving page and email the gift recipient’s name and amount to [email protected] We’ll email you a personalised gift certificate to give instead of that box of chocolates. Just print and give – instant Christmas love with soul!

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Here’s what your donation could do:

£10 – could equip Gloria, a young mother, with all the books she needs for the school year

£15 – could help 14-year-old Nilo go to school for a month and finally learn how to read and write.

£30 – could mean Miriam can attend a vocational course for a year, equipping her with the skills to support herself and her family financially. 

£40 – could mean Dany, rescued from extreme poverty, can get a new school uniform. 

£70 – could mean a year of psychological support for Paulo, that enables him to take full advantage of his education. 

£100 – could mean we can equip a library for 25 rural girls for after school support.

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Two young boys at Azul Wasi

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***LAFF now supports 110 vulnerable children and young people in Peru. Each of them has their own story. Each deserves the chance to change their own futures***

Your donation could support someone like Alvaro, who came to Azul Wasi in 2018 when he was 8 years old, after he was found working in the streets of Cusco. Due to extreme poverty, his parents could not take care of him and his siblings. Alvarito was extremely thin when he first arrived at Azul Wasi and was too shy to speak with the other boys. However, it only took a few months for him to become close friends with many of the boys and gain weight. Alvaro loves to play football, especially when he is goalie. His favourite “Avenger” is Hulk! 

For more stories about the children we support, head over to our JustGiving page!

As the world turns its eyes to the Middle East yet again to see how the ceasefire between the Turkish military and the Kurdish forces of Northern Syria play out, the LAFF team felt it necessary to take a closer look at the events leading up to the incursion and the possible future consequences of Turkish aggression in the region. In order to do so, it must first be understood where exactly is Rojava and what is its geostrategic importance.

ROJAVA

Rojava is a region in Northern Syria that has traditionally been inhabited by the Kurdish population, but is also home to many Syrian minorities such as the Assyrians, Armenians, Circassians, Yazidis, Muslims and Christians[1].In 2012, while the Assad government was occupied with the civil war in the South, a new government was set up in the Rojava region in Northern Syria[2]. This decentralised government,  led by the Kurdish Syrian Democratic Council, has been set up on the basis of feminism, egalitarianism and ecology where women have veto power in all legislative decisions and occupy fifty percent of all governmental roles, government is broken down into local councils and communes where direct democracy is at play and all food is sourced from farming cooperatives[3]

The military arm of the Syrian Democratic Council, the Syrian Democratic Forces (SDF) (primarily consisting of the Kurdish branch the People’s Protection unit (YPG)) have been instrumental in the struggle against ISIS as they were at the forefront of the battle and had allied themselves with US troops fighting in the area[4]

THE TURKISH INVASION

On 9th October 2019 Turkey launched Operation “Peace Spring,” an offensive into the Rojava region of Northern Syria[5]. Turkey cites the YPG’s connection with the PKK (Turkey’s Kurdish separatists party) which is regarded by the Erdogan government as a terrorist group) as proof of terrorist connection[6], and hopes to create a ’safe zone’ 30km deep along the Syrian border free from any form of Kurdish governmental forces, where they plan to resettle the 3.6 million Syrian refugees currently residing in Turkey[7].

This is not the first time that Turkey has challenged the sovereignty of Syria’s northern regions during the war; in 2017 they launched an offensive in the Idlib region and more recently they occupied the region of Afrin[8]. Operation “Olive branch,” as the Afrin invasion was known, resulted in the death of approximately 500 civilians and the displacement of 167 000 people[9]. The displacement led to a dramatic demographic shift in the region, with houses and property owned by Kurds seized by the Turkish backed jihadists and their militia Free Syrian Army (FSA) and an imposed ban on the Kurdish language and culture[10].

The current invasion of Rojava has been catastrophic for the local population, with 710 000 of the 3 million population that was already displaced due to the civil war now facing further uncertainty[11]. Within two week the conflict has resulted in an additional 180 000 people displaced, including 74 000 children according to UNICEF and the International Rescue Committee predicting a further displacement of 400 000 people in the immediate future. Airstrikes and mortar bombings have targeted Syrian schools, medical centres as well as the Alouk water tank which provided water to 400 000 residents[12]. These actions have been reported by Amnesty International as war crimes and the indiscriminate use of force against civilians, leading to the death of 218 Syrians including 18 children, is gravely concerning, with reports stating that Turkey are unable or unwilling to reign in their funded militias[13]. The need for humanitarian assistance is dire, as aid agencies have all evacuated[14] as the conflict progressed and the number of people needing humanitarian assistance currently at more than a million[15].

ISIS THREAT

Turkey’s incursion has brought about a new concern that the 12 000 ISIS prisoners kept in cells guarded by the YPG may escape while the Kurdish forces are distracted by the incoming invasion[16]. International Crisis Group has warned that the instability in the region could lead to a reemergence of ISIS in the area[17]. Additionally there are currently 100 000 people who are family of the prisoners that are kept in IS camps with lack of access to clean water and healthcare facilities, which have led to the deaths of 340 children from preventable diseases[18]. With most countries refusing to repatriate family members of ISIS, their lives have also been caught in the crossfires. 

CEASEFIRE

On the 18th October 2019 after many talks, a ceasefire was established between Turkish armed forces and the Syrian Democratic Forces of Rojava[19]. Despite heavy shelling on the first day of the ceasefire by Turkey in the border town of Ras Al-Ayn, the ceasefire has remained for the subsequent days[20]. Turkey is adamant that this is merely a ‘pause’ and it will continue its military operations until all Kurdish forces retreat from their homeland along the 444 km border until Iraq[21]. The Kurdish forces also refuse to back down, declining to abandon their homeland.

Turkey’s actions have led to varied responses across the international community; France, the Netherlands, Norway, Finland and Germany have pledged to cease supplying Turkey with arms for the duration of the conflict and EU Council president Donald Tusk has condemned Turkey for its suppression of the Syrian Kurds but the United Nations Security Council have been thwarted in its attempts to condemn Turkey by ally Russia[22]. Turkey’s president Erdogan has been threatening Europe that if their actions are labelled an ‘occupation’ Turkey will not hesitate to unleash their population of refugees into Europe which was met with a promise of using force against the refugees by Hungarian leader Viktor Orban[23]

CONCLUSION

The fate of the Syrian Kurds are at a precarious state, and greater awareness of their situation as well as a more coordinated response to condemn Turkey’s aggression is needed. This conflict puts into jeopardy one of the world’s greatest experiments in democracy as well as potentially creating a further refugee crisis, tearing the cohesiveness of North Syria’s heterogeneous society by Turkey’s forced “Arabization” of the area, and most importantly creating the death and disruption to countless civilians’ lives. While hope looks bleak, we must all unite against this injustice and only then can we rid the world of such repression and unnecessary cruelty. 

Ocupación de Rojava

Mientras el mundo vuelve los ojos al Medio Oriente una vez más para ver cómo la cesación del fuego entre el ejército turco y las fuerzas kurdas del norte de Siria se desarrolla, el equipo de las FAL consideró necesario examinar más detenidamente los acontecimientos que condujeron a la incursión y las posibles consecuencias futuras de la agresión turca en la región. Para hacerlo, primero hay que entender dónde está exactamente Rojava y cuál es su importancia geoestratégica.

ROJAVA

Rojava es una región en el norte de Siria que tradicionalmente ha sido habitada por la población kurda, pero también es el hogar de muchas minorías sirias como los asirios, armenios, circasianos, yazidíes, musulmanes y cristianos[1]. En 2012, mientras el gobierno de Assad estaba ocupado con la guerra civil en el sur, se estableció un nuevo gobierno en la región de Rojava, en el norte de Siria[2]. Este gobierno descentralizado, dirigido por el Consejo Democrático Sirio Kurdo, se ha establecido sobre la base del feminismo, igualitarismo y ecología donde las mujeres tienen poder de veto en todas las decisiones legislativas y ocupan el cincuenta por ciento de todas las funciones gubernamentales, El gobierno se divide en ayuntamientos y comunas donde la democracia directa está en juego y toda la comida proviene de cooperativas agrícolas[3]

El brazo militar del Consejo Democrático Sirio, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) (compuesta principalmente por la rama kurda, la Unidad de Protección del Pueblo (YPG)) han sido fundamentales en la lucha contra el ISIS, ya que estaban a la vanguardia de la batalla y se habían aliado con las tropas estadounidenses que luchaban en la zona[4].

LA INVASIÓN TURCA 

 El 9 de octubre de 2019 Turquía lanzó la Operación Primavera de Paz, una ofensiva en la región de Rojava, en el norte de Siria[5]. Turquía cita la conexión del YPG con el PKK (partido separatista kurdo de Turquía), considerado por el gobierno de Erdogan como un grupo terrorista) como prueba de la conexión terrorista[6], y espera crear una zona segura a 30 km de profundidad a lo largo de la frontera siria libre de toda forma de fuerzas gubernamentales kurdas, donde planean reasentar a los 3,6 millones de refugiados sirios que actualmente residen en Turquía[7].

Esta no es la primera vez que Turquía ha desafiado la soberanía de las regiones septentrionales de Siria durante la guerra; en 2017 lanzaron una ofensiva en la región de Idlib y más recientemente ocuparon la región de Afrin[8]. La operación “Rama de olivo”, como se conoció en la invasión de Afrin, provocó la muerte de unos 500 civiles y el desplazamiento de 167.000 personas[9]. El desplazamiento condujo a un cambio demográfico dramático en la región, con casas y propiedades de los kurdos confiscadas por los yihadistas apoyados por Turquía y su milicia Ejército Sirio Libre (FSA) y una prohibición impuesta sobre el idioma y la cultura kurdos[10].

La actual invasión de Rojava ha sido catastrófica para la población local, con 710.000 de los 3 millones de habitantes que ya estaban desplazados debido a la guerra civil ahora enfrentan mayor incertidumbre[11]. En el plazo de dos semanas, el conflicto ha provocado el desplazamiento de otras 180.000 personas, incluidos 74.000 niños, según el UNICEF y el Comité Internacional de Rescate, lo que predice un nuevo desplazamiento de 400.000 personas en un futuro inmediato. Los ataques aéreos y los bombardeos con morteros se han dirigido contra escuelas, centros médicos y el tanque de agua de Alouk, que abastecía de agua a 400.000 residentes[12]. Amnistía Internacional ha denunciado estas acciones como crímenes de guerra y el uso indiscriminado de la fuerza contra civiles, que han provocado la muerte de 218 sirios, incluidos 18 niños, expresa su profunda preocupación por los informes que indican que Turquía no puede o no quiere reinar en sus milicias financiadas[13]. La necesidad de asistencia humanitaria es acuciante, ya que todos los organismos de asistencia han sido evacuados[14] a medida que avanzaba el conflicto y el número de personas que necesitaban asistencia humanitaria ascendía actualmente a más de un millón[15].

ISIS AMENAZA

La incursión de Turquía ha suscitado una nueva preocupación de que los 12.000 prisioneros del ISIS mantenidos en celdas vigiladas por el YPG puedan escapar mientras las fuerzas kurdas se distraen ante la invasión que se avecina[16]. International Crisis Group ha advertido que la inestabilidad en la región podría llevar a un resurgimiento del ISIS en la zona[17]. Además, en la actualidad hay 100.000 personas que son familiares de los presos que permanecen en campamentos de la Sociedad de la Información sin acceso a agua potable ni a servicios de atención de la salud, lo que ha provocado la muerte de 340 niños por enfermedades prevenibles[18]. Como la mayoría de los países se niegan a repatriar a familiares del ISIS, sus vidas también se han visto atrapadas en los fuegos cruzados. 

ALTO EL FUEGO

El 18 de octubre de 2019, después de numerosas conversaciones, se estableció una cesación del fuego entre las fuerzas armadas turcas y las Fuerzas Democráticas Sirias de Rojava[19]. A pesar de los intensos bombardeos efectuados el primer día de la cesación del fuego por Turquía en la ciudad fronteriza de Ras Al-Ayn, la cesación del fuego se ha mantenido durante los días siguientes[20]. Turquía insiste en que se trata simplemente de una pausa y continuará sus operaciones militares hasta que todas las fuerzas kurdas se retiren de su patria a lo largo de la frontera de 444 km hasta el Iraq[21]. Las fuerzas kurdas también se niegan a retroceder, negándose a abandonar su patria.

Las acciones de Turquía han dado lugar a diversas respuestas en toda la comunidad internacional; Francia, los Países Bajos, Noruega, Finlandia y Alemania se han comprometido a dejar de suministrar armas a Turquía durante el conflicto y el Presidente del Consejo de la UE, Donald Tusk, ha condenado a Turquía por su represión de los kurdos sirios, pero el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas han sido frustrados en sus intentos de condenar a Turquía por parte de Rusia aliada[22]. El presidente de Turquía, Erdogan, ha estado amenazando a Europa con que si sus acciones son etiquetadas como una ocupación, Turquía no dudará en liberar a su población de refugiados en Europa, que recibió la promesa de usar la fuerza contra los refugiados por El líder húngaro Viktor Orban[23].

CONCLUSIÓN

El destino de los kurdos sirios se encuentra en un estado precario, y se necesita una mayor conciencia de su situación, así como una respuesta más coordinada para condenar la agresión turca. Este conflicto pone en peligro una de las mayores experiencias de democracia del mundo, así como la posibilidad de crear una nueva crisis de refugiados, desgarrando la cohesión de la heterogénea sociedad del norte de Siria por la forzada arabización de Turquía de la zona, y lo más importante, la creación de la muerte y la interrupción de innumerables civiles’ vidas. Si bien la esperanza parece sombría, todos debemos unirnos contra esta injusticia y sólo entonces podremos librar al mundo de tal represión y crueldad innecesaria.

Sources

[1] https://itsgoingdown.org/interview-with-the-internationalist-commune-in-rojava-facing-the-threat-of-invasion/

[2] https://newint.org/features/2019/10/11/assault-rojava

[3] ibid

[4] https://www.jacobinmag.com/2019/10/rojava-syria-erdogan-turkey-united-states-military

[5] https://www.hrw.org/news/2019/10/11/turkey/syria-civilians-risk-syria-operation

[6] https://www.jacobinmag.com/2019/10/rojava-syria-erdogan-turkey-united-states-military

[7] https://www.theguardian.com/commentisfree/2019/oct/13/observer-view-on-syria-new-horror-foretold-shames-us-all

[8] https://www.genocidewatch.com/single-post/2019/10/08/Genocide-Watch-Turkey-is-planning-genocide-and-crimes-against-humanity-in-Northeastern-Syria?fbclid=IwAR2Xp7zcDFjxu8yOCDhxfAIuvLk_k14t0zBnh_P3KoWbpSxZ7Qb89OmjQ7w

[9] ibid

[10] https://www.jacobinmag.com/2019/10/rojava-syria-erdogan-turkey-united-states-military

[11]https://www.humanitarianresponse.info/sites/www.humanitarianresponse.info/files/documents/files/statement_alouk-en_.pdf

[12] https://www.bbc.com/news/world-middle-east-50041239

[13] https://www.haaretz.com/middle-east-news/syria/syria-turkey-kurds-trump-1.7973896

[14] https://www.theguardian.com/commentisfree/2019/oct/13/observer-view-on-syria-new-horror-foretold-shames-us-all

[15] https://www.humanitarianresponse.info/sites/www.humanitarianresponse.info/files/documents/files/statement_alouk-en_.pdf

[16] https://newint.org/features/2019/10/11/assault-rojava

[17] https://www.crisisgroup.org/middle-east-north-africa/eastern-mediterranean/syria/207-averting-isis-resurgence-iraq-and-syria

[18] https://www.hrw.org/news/2019/10/11/turkey/syria-civilians-risk-syria-operation

[19] https://www.haaretz.com/middle-east-news/syria/syria-turkey-kurds-trump-1.7973896

[20] https://www.middleeasteye.net/news/death-toll-mounts-thousands-flee-turkish-bombardment-syria

[21] https://www.haaretz.com/middle-east-news/syria/syria-turkey-kurds-trump-1.7973896

[22] ibid

[23] ibid

Every month at LAFF HQ we dedicate a Friday afternoon to a discussion or a debate in order to engage with wider issues outside of the office. Last Friday, we decided to be in keeping with #FridaysforFuture and discuss the pressing climate change emergency. We all hail from different continents so thought this would be a great opportunity to exchange insight and engage with the latest updates from various corners of the world. To see how our respective countries rated, we took a look at the Climate Action Tracker; an independent scientific analysis that tracks government climate action and measures it against the globally agreed Paris Agreement aim of holding warming well below 2°C, and pursuing efforts to limit warming to 1.5°C[1]. The ratings range from role model to critically insufficient, with most countries falling under insufficient (the UK and Australia came under this rating). Colombia is not included, China is ranked as highly insufficient, and the US comes in top with the worst rating possible: critically insufficient. 

So, why is the US ranked so poorly? Carla talked us through some recent developments. Rather than an impending dystopian nightmare, extreme climate change has already hit the US. Lakes like Hopatcong in New Jersey no longer freeze over enough for ice fishing or skating, there are more frequent and severe hurricanes, and many of the lower forty-eight states are approaching or have reached a 2°C temperature rise[2]. It’s only predicted to get worse – the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) forecast a temperature rise of between 2.5 – 10°F over the next century. It doesn’t help that current President Trump opposes climate policies and plans to pull out of the Paris Climate Agreement in 2020. Individual states are trying to implement their own plans, but with varying success. Trump is not making it easy for them. He recently denied California the ability to set higher energy efficiency standards for auto manufacturers compared to the rest of the states. The good news is that there has been a 40% decline in coal power generation over the last decade which accounted for 75% of the carbon emissions reduction in the US.  Lower natural gas prices and growth in the wind and solar industries are credited with this decrease in the dependence on coal.

Next, Marcela took a look at what’s happening in Colombia and on a larger scale, in South America. In Colombia, Rodrigo Botero (the director of the Foundation for the Conservation and Sustainable Development) carries out evaluations every 40 days in the Amazon and has confirmed that we are teetering on the brink of a crisis, where soon we will have a dry, deforested region without any vegetation[3]. Climate change in South America is particularly debilitating because it threatens to undermine the fight against poverty. It is undoubtedly the poorest members of society who suffer the most from natural disasters, food shortages, lack of water and other health risks that climate change can bring[4]. While politicians throughout the region have played an important role in larger international discussions, progress in countries is severely limited by many factors. These include accelerated urbanization, insufficient infrastructure for access to portable water and sanitation, economic instability, and excessive public debt[5].

Living in Cusco has been particularly interesting with regard to observing climate change in action. Peru is one of the most bio-diverse countries in the world and this makes it particularly vulnerable to the effects. Carla pointed out the difference in photos that she took at Lake Humantay five years ago compared to recent photos taken by other volunteers. In the past, the glacier extended from the mountain all the way down to the lake where as now, it is barely visible. During my stay here over the past couple of months, we’ve also seen an unprecedented number of wildfires – 142 were reported in Peru in July and August, with the majority (32) happening in Cusco[6]. The Amazon rainforest wildfires came to the world’s attention last month, but there has also been significant damage done to Paraguay’s Pantanal and four million acres of land destroyed in Bolivia since May[7] which has not garnered the same deserved media traction.

Lake Humantay 5 years ago
Lake Humantay October 2019

For Australia, Sim looked at the Liberal Government’s policies and to what extent they are compatible they are with climate change action. They have repealed the carbon tax (which had successfully reduced the CO2 production by 1.4% in 2013), reduced climate science funding, cut effective climate change programs and rejected expert advice of leading bodies. Rather than phasing out coal, they are investing in twelve new coal/gas projects with taxpayer funds. Their plan to reduce emissions by 28% by 2020 has little backing in policy. This approach means that heatwaves are becoming more common and severe, droughts are the worst on record, there are greater bush fires and the oceans are getting warmer and more acidic.

The mass bleaching of the Great Barrier Reef has already left 30% of coral dead and irretrievable. There is predicted to be an increase of 5°C by 2090 (which usually only occurs over the course of 5000 years). However, hope is not completely lost: real change is coming from state and local government as well as the general population. South Australia is leading the world in renewable investment, they have one of the largest solar panel fields and one of the largest lithium batteries worldwide. Victoria has banned fracking and is giving away free LED bulbs, and there has been over a 50% increase in sales for solar panels and water tanks since 2018. 

To follow, Meichen talked about climate change in China. China often faces intense criticism for its role in propagating global warming. However, while it is the world’s largest emitter of greenhouse gases in the apparel sector, 72% of this is for exports, so it is difficult to hold China solely responsible. In 2011, the government made huge progress with the initiation of a national plan which included halting the growth of coal consumption. However, due to economic slowdown and a trade war during late 2018, some of these restrictions on steel and cement were relaxed and coal consumption picked up again.

Water pollution is also a serious issue in China. 85% of the water in Shanghai’s major rivers was declared undrinkable in 2015 (and 56.4% was unfit for any purpose). This often stems from the demand for cheap goods in China – multinational companies ignore their suppliers’ environmental practises. A lot of water pollution can also be attributed to the South North Water Transfer Project. This project was originally pioneered by Mao to divert water from the Yangtze river as 80% of the water in China is in the south. This $79bn project hasn’t just been costly in the economic sense: it has caused endless environmental damage, wreaked havoc with marine habitats and caused the forced relocation of hundreds of thousands of people. As the project supplies over half the drinking water in Beijing, it looks unlikely to be abandoned any time soon.

Finally, we come to the UK. While this blog is being written, thousands of people are occupying various parts of London to demand that politicians tell the truth about the climate and ecological emergency. Over a thousand people were arrested in the first week of the protests[8]. This movement, Extinction Rebellion, was established in May 2018 in the UK but has since spread worldwide. The environmental activists are also demanding that the government must act now to halt biodiversity loss and reduce greenhouse gas emissions to net-zero by 2025[9]. This target is labelled as overambitious by some, as the official policy of the current conservative government is to reach net-zero by 2050.

To achieve this, the government will focus on pushing technology improvements like LED lightbulbs, hydrogen central heating instead of gas, and electric cars. Boris Johnson recently announced a £1.2bn fund for climate and endangered species, with £1bn of this dedicated to technological innovation[10]. Yet, ironically, they are still opening new coal mines, extending Heathrow airport and going ahead with fracking. Labour (the opposition party) recently came out to challenge them with their proposal to reach net-zero by 2030, in keeping with the Green New Deal Group’s suggestions (click here to read more about their principles and proposals). Although this would be an improvement, it still falls short of the action that Extinction Rebellion wants to see.

While it seems that the future is bleak, hope can be gleamed from civilian action and grass-root movements. From local governments and ordinary people who are taking it upon themselves to push forward change. Over 7.5 million people in over 180 countries have participated so far in the recent #FridaysforFuture climate strikes, and they’re not over yet. 

We need everyone to get involved and for this to happen, perhaps Greta Thunberg is right. We shouldn’t focus on hope. We need everyone to act as if their house is on fire – because it is.

Cambio Climático Alrededor Del Mundo

Cada mes en la sede central de LAFF, dedicamos un viernes por la tarde a una discusión o debate para abordar temas más amplios fuera de la oficina. El viernes pasado, decidimos estar en acuerdo con #ViernesParaElFuturo y discutir la urgente emergencia del cambio climático. Todos venimos de diferentes continentes, así que pensamos que esta sería una gran oportunidad para intercambiar ideas sobre las políticas y los últimos avances en nuestras respectivas regiones. Para ver cómo calificaron nuestros respectivos países, echamos un vistazo al Climate Action Tracker; un análisis científico independiente que rastrea la acción climática del gobierno y lo mide contra el objetivo del Acuerdo de París acordado a nivel mundial de mantener el calentamiento debajo de los 2°C y perseguir esfuerzos para limitar el calentamiento a 1.5°C[1]. Las calificaciones van desde ‘modelo’ a seguir hasta ser ‘críticamente insuficientes’, con la mayoría de los países cayendo en ‘insuficientes’ (el Reino Unido y Australia se clasificaron bajo esta calificación). Colombia no está incluida, China está clasificada como altamente insuficiente y Estados Unidos ocupa el primer lugar con la peor calificación posible: críticamente insuficiente.

Entonces, ¿por qué Estados Unidos está tan mal clasificado? Carla nos habló sobre algunos desarrollos recientes. En lugar de una pesadilla distópica inminente, el cambio climático extremo ya ha afectado a los Estados Unidos. Lagos como Hopatcong en Nueva Jersey ya no se congelan lo suficiente como para pescar o patinar sobre hielo, hay huracanes más frecuentes y severos, y muchos de los cuarenta y ocho estados más bajos se están acercando o han alcanzado un aumento de temperatura de 2°C[2]. Y va a empeor: el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) pronosticó un aumento de temperatura de entre 2.5 y 10°F durante el próximo siglo. No ayuda que Presidente Trump se oponga a las políticas climáticas y retirará del Acuerdo Climático de París en 2020. Los estados individuales están tratando de implementar sus propios planes, pero con un éxito variable. Trump no les está facilitando las cosas. Recientemente negó a California la capacidad de establecer estándares de eficiencia energética más altos para los fabricantes de automóviles en comparación con el resto de los estados. La buena noticia es que ha habido una disminución del 40% en la generación de energía de carbón en la última década, lo que representó el 75% de la reducción de emisiones de carbono en los Estados Unidos. Los bajos precios del gas natural y el crecimiento en las industrias eólica y solar se atribuyen a esta disminución en la dependencia del carbón.

Para continuar, Marcela echó un vistazo a lo que está pasando en Colombia y en América del Sur. En Colombia, Rodrigo Botero (director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible) hace sobrevuelos cada 40 días en la región amazónica y confirma que estamos al borde de una crisis, donde pronto tendremos una región deforestada, seca, y sin vegetación[3]. El cambio climático en América del Sur es particularmente debilitante porque amenaza a socavar la lucha contra la pobreza. Sin duda, son los miembros más pobres de la sociedad los que más sufren los desastres naturales, la escasez de alimentos, la falta de agua y otros riesgos para la salud que el cambio climático puede traer[4]. Los políticos de la región han desempeñado un papel importante en las discusiones internacionales, pero el progreso en los países está severamente limitado por acelerada urbanización, infraestructura insuficiente para el acceso al agua potable y el saneamiento, inestabilidad económica y deuda pública excesiva, entre otros factores[5].

Mi tiempo en Cusco ha sido particularmente interesante para observar el cambio climático en acción. Perú es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo y esto lo hace particularmente vulnerable a los efectos. Carla señaló la diferencia en las fotos que tomó en Laguna Humantay hace cinco años en comparación con las fotos recientes tomadas por otros voluntarios. En el pasado, el glaciar se extendía desde la montaña hasta el lago, mientras que ahora se ha derretido mucho. Durante mi estadía aquí en los últimos meses, también hemos visto un número sin precedentes de incendios forestales: 142 fueron reportados en Perú en julio y agosto y la mayoría (32) ocurrieron en Cusco[6]. Los incendios forestales de la selva amazónica llamaron la atención del mundo el mes pasado, pero también se han sido daños importantes en el Pantanal de Paraguay y cuatro millones de acres de tierra han sido destruidos en Bolivia desde mayo[7], que no ha ganado el mismo terreno en los medios de comunicación.

Lago Humantay hace 5 años
Lago Humantay en Octubre 2019

Para Australia, Sim analizó las políticas del gobierno liberal que están incompatibles son con acción del cambio climático. Han derogado el impuesto al carbono (que había reducido con éxito la producción de CO2 de 1.4% en 2013), recortó la financiación de la ciencia climática, redujo los programas efectivos de cambio climático y rechazó el asesoramiento de expertos de los principales organismos. En lugar de eliminar el carbón, están invirtiendo en doce nuevos proyectos de carbón/gas con fondos de los contribuyentes. Su plan para reducir las emisiones de 28% para 2020 no tiene respaldo en las políticas. Este significa que las olas de calor se están volviendo más comunes y severas, las sequías son las peores registradas, hay mayores incendios forestales y los océanos se están volviendo más cálidos y ácidos.

El blanqueamiento masivo de la Gran Barrera de Coral ya ha dejado el 30% de los corales muertos e irrecuperables. Se prevé un aumento de 5°C para 2090 (que generalmente solo ocurre en el transcurso de 5000 años). Sin embargo, la esperanza no se pierde por completo: el cambio real proviene del gobierno estatal y local, así como de la población en general. Australia del Sur lidera el mundo en inversión renovable, tiene uno de los mayores campos de paneles solares y una de las baterías de litio más grandes del mundo. Victoria ha prohibido el fracking y está regalando bombillas LED gratuitas, y ha habido un aumento de más del 50% en las ventas de paneles solares y tanques de agua desde 2018.

Además, Meichen habló sobre algunos temas de China. China enfrenta intensas críticas por su papel en el calentamiento global. Sin embargo, es el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo en el sector de la confección, pero el 72% de estos son para exportaciones, por lo que es difícil responsabilizar a China únicamente. En 2011, el gobierno hizo grandes progresos con el inicio de un plan nacional que incluía detener el crecimiento del consumo de carbón. Sin embargo, debido a la desaceleración económica y una guerra comercial a fines de 2018, algunas de estas restricciones sobre el acero y el cemento se relajaron y el consumo de carbón se recuperó nuevamente.

La contaminación del agua también es un problema serio en China. El 85% del agua en los principales ríos de Shanghai se declaró no potable en 2015 (y el 56.4% no era apto para ningún propósito). Esto a menudo se deriva de la demanda de productos baratos en China: las compañías multinacionales ignoran las prácticas ambientales de sus proveedores. Una gran cantidad de contaminación del agua también se puede atribuir al Proyecto de Transferencia de Agua del Sur al Norte. Este proyecto fue originalmente promovido por Mao para desviar el agua del río Yangtze, porque el 80% del agua en China se encuentra en el sur. Este proyecto de $79 mil millones no solo ha sido costoso en el sentido económico: ha causado un daño ambiental interminable, ha causado estragos en los hábitats marinos y ha provocado la reubicación forzada de cientos de miles de personas. Como el proyecto suministra más de la mitad del agua potable en Beijing, parece poco probable que se abandone pronto.

Finalmente llegamos al Reino Unido. Mientras se escribe este blog, miles de personas están ocupando varias partes de Londres para exigir que los políticos digan la verdad sobre la emergencia clima y ecológica. Más de mil personas fueron detenidos en la primera semana de protestas[8]. Este movimiento, Extinction Rebellion, se estableció en mayo de 2018 en el Reino Unido, pero ahora se ha extendido por todo el mundo. Los activistas ambientales también están exigiendo que el gobierno actúe ahora para detener la pérdida de biodiversidad y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a neta nula para 2025[9]. Algunos señalan que este objetivo es demasiado ambicioso, porque la política oficial del actual gobierno conservador es alcanzar emisiones netas nulas en 2050.

Para lograr esto, el gobierno se centrará en impulsar mejoras tecnológicas como bombillas LED, calefacción central de hidrógeno en lugar de gas y autos eléctricos. Boris Johnson anunció recientemente un fondo de £ 1.2 mil millones para el clima y las especies en peligro de extinción, con £1 mil millones de este dedicado a la innovación tecnológica[10]. Sin embargo, irónicamente, todavía están abriendo nuevas minas de carbón, extendiendo el aeropuerto de Heathrow y siguiendo adelante con el fracking. Labour (el partido de la oposición) recientemente salieron a desafiarlos con su propuesta de alcanzar emisiones netas nulas para 2030, de acuerdo con las sugerencias del Grupo Green New Deal (haga clic aquí para leer más sobre sus principios y propuestas). Esto sería una mejora, aún no es la acción que Extinction Rebellion quiere ver.

Aunque parece que el futuro es sombrío, podemos ver la esperanza en la acción civil y los movimientos de base. En los gobiernos locales y la gente común que están perseverando para el cambio que necesitamos. Hasta ahora, más de 7.5 millones de personas en más de 180 países han participado en las recientes huelgas climáticas #ViernesParaElFuturo, y aún no han terminado.

Necesitamos que todos se involucren y para que esto suceda, tal vez Greta Thunberg tenga razón. No debemos centrarnos en la esperanza. Necesitamos que todos actúen como si su casa estuviera en llamas – porque así es.


[1] https://climateactiontracker.org/
[2] https://www.washingtonpost.com/graphics/2019/national/climate-environment/climate-change-america/
[3] http://todoesciencia.gov.co/cambio-climatico-en-colombia
[4] http://onu.org.pe/temas/medio-ambiente-y-cambio-climatico/
[5] http://cinu.mx/minisitio/cambio_climatico/las_huellas_en_america_latina/
[6] https://andina.pe/ingles/noticia-peru-142-wildfires-reported-between-july-and-august-764713.aspx
[7] https://www.bbc.com/news/world-latin-america-49971563
[8] https://www.theguardian.com/environment/2019/oct/10/extinction-rebellion-protesters-arrested-at-london-city-airport
[9] https://rebellion.earth/the-truth/demands/
[10]https://www.theguardian.com/politics/2019/sep/22/boris-johnson-unveils-12bn-for-climate-and-endangered-species

The LAFF team at the Cusco Climate Strike

“What’s it like to work at LAFF?”

The most common question I get asked by friends, family and prospective LAFF volunteers is: what do you actually do? What’s it like to work at LAFF? It’s a good question but not as easy to answer as you might think. 

I could be cheesy and say: ‘we change lives’. And that’s true. In the three months that I’ve been a volunteer at LAFF, I have seen the direct impact that the organisation has on young people in the Cusco region. Without the support of LAFF, girls from isolated communities in the Sacred Valley would not be able to make it to school. Without LAFF, vulnerable young boys would be left to fend for themselves on the streets, and teenage mums would have to sacrifice education and sometimes their families to raise their children. 

But that doesn’t answer the question of what do I do at LAFF. I have volunteered for three months as Programme Coordinator, a role which allows you to gain insights into different areas of the NGO and how it works. Primarily, my role is to assist the Programme Manager, Marcela, to manage the programmes LAFF runs and work with the partners to make sure they have what they need to fulfil the programme goals. 

The LAFF team completing an audit at Casa Mantay

A Day in the Life

It would be much simpler if I could give an outline of what an average day is like at LAFF. The thing is, there is no ‘average day’ at LAFF: one of the best things about this role is that everyday and every week is different. One day, I might be inputting grade results into our central data base, the next I’m working with Marcela on the new strategic plan, and the next I might be visiting one of our partners to support them in building their capacity for greater sustainability and impact. Because we’re still only a small team, we all get to see different aspects of how the NGO works and contribute to the different areas which enable LAFF to function effectively. 

That said, an ‘average day’ takes place in our office near the centre of Cusco. On Mondays, we have our team meeting where we discuss the progress we made in the previous week and set the agenda for the week ahead. Best bit about Mondays: potluck lunch! We all bring a dish and unwind after what can be a long, but productive meeting. On other days, you’ll find us having lunch at the local market (which boasts the best soups ever!) or at what we’ve affectionately named ‘snack shack’, a sandwich place round the corner which sells the best sandwiches for what equates to about 50p!

Anyway, back to the work. Obviously it’s not all exciting stuff: there are days where you’re inputting data into databases, or having to use maths you’ve not thought about since you were 16 to figure out budgets (or maybe it’s just me who hates number crunching). But the majority of the work I do is genuinely stimulating. This past week for example, one day I was working on writing a grant application for a charitable foundation to raise money for our quality education programme; another I was drafting the quarterly newsletter to our supporters; the next I was working with my fellow Programme Coordinator and the Programme Manager on creating a new communications plan for the next five years; and another day I was writing a report on the progress of our menstrual cup project. 

The LAFF team at their biannual retreat

The Cusco Effect

At the end of the day, the LAFF volunteering experience is what you make of it, but I can guarantee that there will always be something to do. What’s great is that you can bring your own talents and experiences to make the role your own. Two of our core values are ‘caring and inspiring’, which means we value each individual and what they can bring to the team. LAFF is also committed to the development of its volunteers, setting goals and objectives to accomplish during your time here. 

Each role is different but we all work together at the end of the day to continue LAFF’s valuable work here in Cusco. For me, it has been a huge learning curve, but I now have a much greater understanding of how NGOs function and their role in development. I’ve also come away with a much clearer idea of where I want to go in the future, which for someone just coming out of university is quite a relief!

And of course, there’s life outside of the office. Cusco is a pretty special place. I’ve come to love this city of contrasts, of old and new, Incan and colonial, hot and cold, modern and traditional, Christian and Andean. The history, the culture, the stunning scenery, the food, the people, the breath-taking hikes – it all adds up to a unique and unforgettable experience alongside the work we do everyday with LAFF. 

I’m coming towards the end of my time here at LAFF. If I could, I’d stay even longer. I’m going to miss the dynamism and variety that is volunteering with LAFF, and of course life here in Cusco. What has it meant working for LAFF? Learning, lots of learning; variety and diversity of work; exploring and getting to know one of the most fascinating cities and regions in the world; improving my Spanish; gaining invaluable insights into NGO work and development more broadly; and contributing to making a real difference for disadvantaged young people in Cusco. 

Thomas Pickford

Un Día en la Vida de un Voluntario

El equipo LAFF en la huelga climática de Cusco

“¿Cómo es trabajar en LAFF?”

La pregunta más común que me hacen mis amigos, familiares y posibles voluntarios de LAFF es: ¿qué haces realmente? ¿Cómo es trabajar en LAFF? Es una buena pregunta, pero no es tan fácil de responder como podría pensar.

Podría ser cursi y decir: “cambiamos vidas”. Y eso es verdad. En los tres meses que he sido voluntario en LAFF, he visto el impacto directo que la organización tiene en los jóvenes de la región de Cusco. Sin el apoyo de LAFF, las niñas de comunidades aisladas en el Valle Sagrado no podrían llegar a la escuela. Sin LAFF, los jóvenes vulnerables tendrían que valerse por sí mismos en las calles, y las madres adolescentes tendrían que sacrificar la educación y, a veces, a sus familias para criar a sus hijos.

Pero eso no responde a la pregunta de qué hago en LAFF. He sido voluntario durante tres meses como Coordinador del programa, un papel que le permite obtener información sobre diferentes áreas de la ONG y cómo funciona. Principalmente, mi función es ayudar a la Gerente del Programa, Marcela, a administrar los programas que LAFF ejecuta y trabajar con los socios para asegurarse de que tengan lo que necesitan para cumplir los objetivos del programa.

El equipo LAFF completando una auditoría en Casa Mantay

Un Día en la vida

Sería mucho más simple si pudiera dar un resumen de cómo es un día promedio en LAFF. La cosa es que no hay un “día promedio” en LAFF: una de las mejores cosas de este papel es que cada día y cada semana es diferente. Un día, podría estar ingresando resultados de calificaciones en nuestra base de datos central, al siguiente estoy trabajando con Marcela en el nuevo plan estratégico, y al siguiente podría estar visitando a uno de nuestros socios para apoyarlos en el desarrollo de su capacidad para una mayor sostenibilidad e impacto. Debido a que todavía somos un equipo pequeño, todos podemos ver diferentes aspectos de cómo funciona la ONG y contribuir a las diferentes áreas que permiten que LAFF funcione de manera efectiva.

Dicho esto, un “día promedio” pasa en nuestra oficina cerca del centro de Cusco. Los lunes, tenemos nuestra reunión de equipo donde discutimos el progreso que hicimos en la semana anterior y establecemos la agenda para la próxima semana. Lo mejor de los lunes: ¡comida a la canasta! Todos traemos un plato y nos relajamos después de lo que puede ser una reunión larga pero productiva. En otros días, nos encontrará almorzando en el mercado local (que tiene las mejores sopas) o en lo que cariñosamente llamamos ‘snack shack’, un lugar de bocadillos a la vuelta de la esquina que vende los mejores sándwiches para qué equivale a aproximadamente 50p!

Bueno, de vuelta al trabajo. Obviamente, no todo es emocionante: hay días en los que ingresas datos en bases de datos o tienes que usar matemáticas que no has pensado desde que tenías 16 años para calcular los presupuestos (o tal vez soló soy yo quien odia el cálculo de números). Pero la mayoría del trabajo que hago es realmente estimulante. La semana pasada, por ejemplo, un día estaba trabajando en una solicitud de subvención para una fundación benéfica para recaudar dinero para nuestro programa de educación de calidad; otro estaba redactando el boletín trimestral a nuestros seguidores; el siguiente estaba trabajando con mi compañero Coordinador del programa y el Gerente del programa para crear un nuevo plan de comunicaciones para los próximos cinco años; y otro día estaba escribiendo un informe sobre el progreso de nuestro proyecto de copa menstrual.

El equipo LAFF en su retiro bianual

El Efecto Cusco

Al final del día, la experiencia de voluntariado de LAFF es lo que usted hace de ella, pero puedo garantizar que siempre habrá algo que hacer. Lo bueno es que puedes aportar tus propios talentos y experiencias para que el papel sea tuyo. Dos de nuestros valores centrales son “cuidar e inspirar”, lo que significa que valoramos a cada individuo y lo que pueden aportar al equipo. LAFF también está comprometido con el desarrollo de sus voluntarios, estableciendo metas y objetivos para lograr durante su tiempo aquí.

Cada posición es diferente, pero todos trabajamos juntos al final del día para continuar el valioso trabajo de LAFF aquí en Cusco. Para mí, ha sido una gran curva de aprendizaje, pero ahora tengo una comprensión mucho mayor de cómo funcionan las ONG y su papel en el desarrollo. ¡También he tenido una idea mucho más clara de hacia dónde quiero ir en el futuro, lo que para alguien que acaba de salir de la universidad es un gran alivio!

Y, por supuesto, hay vida fuera de la oficina. Cusco es un lugar bastante especial. He llegado a amar esta ciudad de contrastes, antiguos y nuevos, incas y coloniales, fríos y calientes, modernos y tradicionales, cristianos y andinos. La historia, la cultura, el paisaje impresionante, la comida, la gente, las caminatas impresionantes: todo se suma a una experiencia única e inolvidable junto con el trabajo que hacemos todos los días con LAFF.

Estoy llegando al final de mi tiempo aquí en LAFF. Si pudiera, me quedaría aún más. Voy a extrañar el dinamismo y la variedad que ofrece el voluntariado con LAFF y, por supuesto, la vida aquí en Cusco. ¿Qué ha significado trabajar para LAFF? Aprendizaje, mucho aprendizaje; variedad y diversidad de trabajo; explorar y conocer una de las ciudades y regiones más fascinantes del mundo; mejorando mi español; obtener conocimientos invaluables sobre el trabajo y el desarrollo de las ONG en general; y contribuyendo a hacer una verdadera diferencia para los jóvenes desfavorecidos en Cusco.

Thomas Pickford

As part of our efforts to understand the context in which we work, the LAFF team get together to watch and discuss documentaries relevant to what we do here in Peru. 

Some images stay with you long after they have passed. The haunted stare of Nélida Ayay as she stands on the shores of the lake nestled in the Andean highlands, speaking to the spirit of the water, is one of those images. It’s a bleak but beautiful scene. 

“Lake Mamayacu, in your insides you keep your gold. Gold can’t be drunk, gold can’t be eaten. Yet for gold, blood is spilt…” It is through the eyes of Nélida that the audience of Hija de la Laguna [Daughter of the Lake] comes to witness the social, cultural, economic and spiritual battle for this lake, its landscape, and the people who depend on it, as it faces annihilation at the hands of a gold mining company. 

The power of this documentary lies in its human face, the shocking events which unfold, and in the capturing of the cosmovision that lies behind the struggle to preserve the lakes of Cajamarca. The director, Ernesto Cabellos, captures a way of life and way of seeing the world which is totally distinct from what we know, but which helps explain the fierce resistance to extraction, not reducible simply to physical and economic needs. 

Hija de la Laguna was released in 2015. Even before it hit cinemas, it was the most anticipated Peruvian-made film in history, garnering over 5 million views of its trailer and winning several awards and accolades from the international film community. Perhaps this seems unusual for a documentary, and especially a documentary about a lake. But the anticipation, in Peru, especially, was fuelled by the memory of the events in Cajamarca in 2012 that the film documents. Cabello captures the socio-economic conflict that occurred when the Yanacocha Mining Company, part US- part Peru-owned, proposed to build a gold mine in the area of the Conga Lakes near Cajamarca. Yanachoca already operates the world’s 6th largest gold mine in the region, with various reports of environmental damage and contamination to the surrounding area. 

The conflict between the company, backed by the state, resulted in the arrest of dozens of local people and at least five deaths. In one scene of the film, we see state police forces brutally cracking down on protesters, including priests, in the centre of Cajamarca following the declaration of a state of emergency by the then President Humalla.

To try to understand the fierceness of the resistance to the mine, Cabello’s film is narrated by Nélida, a young woman from a community which depends on the waters of the Conga lakes to survive, and who returned to university to study law in order to fight against the mining company. Through this perspective, the audience comes to understand that the fight is not merely to preserve a water source necessary for cultivation and drinking, but to protect something far more spiritual and profound: the spirit of the lake, and by extension, Pachamama – mother Earth, nature itself. 

Through her communication with the spirit of the lake, as she makes offerings and prayers to Laguna Mamayacu, Nélida exposes the audience to a way of seeing the world and humans’ connection to nature which seems quite alien to many of us, and which fundamentally challenges the extractivist, capitalist mentality of mining companies and many state governments in Latin America. 

Nélida herself says the film is a chance for people to understand this contact with mother nature, the importance of mother earth and water, the closeness with nature that she and her community share. 

The potential future of the lake and its surroundings is starkly portrayed by contrasting the green valleys of Cajamarca with the almost apocalyptic landscape of El Totoral 

in Bolivia. This is a community which was devastated by the introduction of a mine into the area. Although we see many of the men heading into the mines, it is the woman who narrate this side of the story, and they speak of a community scarred and defeated. The water is gone: just one tap remains for the whole village. Their fields have lost fertility due to lack of water and contamination from the mine. Their families have been destroyed as people move away from such desolation. Here, the arguments for local economic booms from mines appear as hollow as the holes the miners sink into the earth. 

Back in Cajamarca, we see how the mining company employed guards to keep watch and scare local people who live on the land they seek to mine. One old lady, who has lived there all her life, was psychologically and physically terrorised in an attempt to get her to move. As protests grew, the central government imposed a state of emergency, using force to silence local resistance. The climax of the film is a show-down between a group of local indigenous people who set up camp on the shores of the lake, and bus loads of armed police. That day, it was the police who retreated. And eventually, Nélida and her community win the fight: the project was cancelled in 2016.

However, although the community of the Conga lakes won their fight, other communities in Peru continue to defend their land and way of life against extractivist companies. In Arequipa, local people have been striking and protesting against the opening of a new mine, Tia Maria, approved by the government. In Puno, strikers continue to fight another proposed mining project. Elsewhere, as in El Totoral and Yanacocha, communities have lost their battles. Thus, Cabello’s film and Nélida’s insights are more valuable and relevant than ever.

The film forces the audience to weigh the economic, industrial, and ecological value of water and land with the ethical and spiritual elements that permeate the history of the region. Are water, land, spiritual connection with nature worth sacrificing for economic progress and growth? The production house of the film insists that the documentary is not an anti-mining film, but a pro-water film, however, it’s hard not to come away feeling that far too often, large commercial and extractivist interests are prioritised over the interests of local people, of history, tradition, and nature. 

It could be said that Hija de la Laguna does not give a balanced view of events, that we don’t hear the argument for economic growth and opportunities. However, this is the argument we hear far too often. What is valuable about this film is how it gives voice to those who are usually silenced by a media too often biased in favour of metropolitan elites, by a political class (especially in Peru) which seeks economic gain over all else, and by large corporations who see profit as the only priority. 

LAFF is not isolated from the social and economic conflicts caused by extraction industries. Many of our beneficiaries come from zones of social conflict, or areas which have been ecologically scarred by extractivism. The poverty rates we see in Peru are indirectly related to the fact that politicians favour investment in these areas rather than education or health care, while the promises of an economic investment in the local economy are broken as the profits flow outside the country to foreign companies, or into the pockets of corrupt politicians. 

Hija de la Laguna is an extremely valuable insight into an area of conflict which continues to afflict Peru and countries throughout Latin America. It is not an isolated case. The film itself is both stark and beautiful. We would highly recommend watching it to anyone interested in the socio-economic and cultural conflicts surrounding development, rights and extractivism. It’s a LAFF must-watch. Just like Nélida’s haunting stare, its message will stay with you for a long time to come. 

Documental del mes: Hija de la Laguna

Como parte de nuestros esfuerzos para entender el contexto en lo que trabajamos, el equipo de LAFF reúne para ver documentales relevantes a nuestra misión aquí en Perú.

Algunos imágenes te quedan contigo aún después de que hayan pasado. La mirada afligida de Nélida Ayay mientras se para en las orillas de una laguna de las alturas andinas, hablando con el espíritu del agua – esto es uno de esos imágenes imborrables. Es una escena desoladora pero hermosa.

“Laguna Mamayacu, en tus entrañas guardas oro. El oro no se bebe, el oro no se come. Por el oro se derrama sangre, solo cuidándote bien, podrás alimentarnos siempre”. Por los ojos de Nélida, la audiencia de Hija de la Laguna presencia la batalla social, cultural, económica y espiritual por esta laguna, su paisaje, y la gente que depende de ella, mientras enfrente la aniquilación a los manos de la minería. 

El poder de este documental radica en su cara humana, los eventos traumáticos que sucedieron, y en su capacidad de capturar y expresar la cosmovisión que apoya la lucha para preservar las lagunas de Cajamarca. El director, Ernesto Cabellos, logra ilustrar un estilo de vida y de ver el mundo totalmente distinto de lo que nosotros sabemos, pero lo que nos ayuda a explicar la resistencia feroz a la minería, una lucha que no se puede reducir meramente a las necesidades económicas. 

Hija de la Laguna se estrenó en 2015. Aún antes de llegar a la pantalla grande, consiguió el galardón de ser la película peruana más anticipada de la historia, acumulando más de 5 millones reproducciones y recibiendo varios premios internacionales. Quizás parecería inusual que un documental, y un documental sobre una laguna, recibiera tanta atención. Pero la anticipación, especialmente en Perú, fue aumentado por la memoria de los eventos en Cajamarca en 2012 que la película documenta. Cabellos captura el conflicto socio-económico que ocurrió cuando la empresa de minería, Yanacocha, propuso la construcción de una mina de oro en la zona de las lagunas de Conga, cerca de Cajamarca. Yanacocha, una empresa peruana-estadounidense, ya opera la sexta mayor mina de oro del mundo en la región de Cajamarca, y han surgido varios reportes de daño al medioambiente y de la contaminación de la zona cercana. 

El conflicto entre la corporación, con el apoyo del Estado, y la comunidad local culminó en la detención de docenas de activistas locales y al menos cinco muertes. En una escena de la película, vemos la policía nacional ataca brutalmente a manifestantes, incluso a curas, en la plaza mayor de Cajamarca después de la declaración del estado de emergencia en la región por el Presidente Humalla.

Para acercarse a la mentalidad de resistencia de la gente local, la película se narra por Nélida, una mujer joven quien proviene de una comunidad que depende de las aguas de las lagunas de Conga para sobrevivir. Nélida volvió a la universidad para estudiar el derecho para que pueda luchar contra la invasión de la minería en su territorio.  A través de la perspectiva de Nélida, la audiencia empieza a entender que el conflicto no se trata meramente de la conservación de una fuente de agua que es necesaria por la agricultura y la vida de los locales, sino de la protección de algo más espiritual y profundo: el espíritu de la laguna, y por extensión, Pachamama – madre tierra, la naturaleza en sí misma. 

La comunicación entre Nélida y la laguna, y las ofrendas que ella hace a Laguna Mamayacu, exponen la audiencia a una manera de ver al mundo y la conexión entre los humanos y la naturaleza que puede parecer bastante extraño a muchos. Es una cosmovisión que cuestiona fundamentalmente a la mentalidad extractivista y capitalista de las corporaciones mineras y de muchos gobiernos de estado en América Latina. 

Nélida describe la película como una oportunidad para la gente a entender este contacto con la naturaleza, la importancia de madre tierra y el agua, el acercamiento a la naturaleza que ella y su comunidad comparten.

El futuro potencial de la laguna y su entorno se demuestra en el contraste chocante entre los valles verdes de Cajamarca y el paisaje casi apocalíptico del pueblo de El Totoral en Bolivia. Es una comunidad devastado por la minería. Aunque vemos muchos hombres entrando la mina para trabajar, son las mujeres que narran esta historia. Hablan de una comunidad derrotada y destruida. El agua se fue: un solo grifo permanece para el pueblo entero. Los campos han perdido la fertilidad a causa de la falta de agua y la contaminación de la mina. Familias están destruidas porque mucha gente han huido de la devastación. Aquí, el argumento que las minas generan ‘booms’ para las economías locales fracasa frente la realidad de El Totoral.

El documental vuelve a Cajamarca donde vemos cómo la corporación empleaba guardias para vigilar y dar miedo a la gente local que vive en la tierra que quieren minar. A una abuela, que vivía en esa tierra por toda su vida, las guardias aterrorizaron física y psicológicamente para que salga de su territorio. Las protestas seguían creciendo, que provocó al gobierno a declarar un estado de emergencia para tomar control de la situación y dar paso a la inauguración de la mina. La película culmina en una confrontación dramática entre un grupo de gente local quien acamparon en las orillas de la laguna, y un escuadrón de policías armadas. Ese día, fueron las policías quien se retiraron. Al final, Nélida y su comunidad ganaron la lucha: el proyecto minería fue cancelado en 2016.

Sin embargo, aunque la comunidad de las lagunas de Conga ganaran su batalla, otras comunidades en Perú siguen luchando para proteger sus tierras y su estilo de vida contra las empresas extractivistas. En Arequipa, la gente local están en huelga indefinida actualmente contra una nueva mina, Tía María, que el gobierno ha aprobado. En Puno, manifestantes están luchando contra otra mina que amenaza esa región. En otros sitios, como El Totoral y Yanacocha, las comunidades perdieron sus batallas. Por eso, la película de Cabellos y las perspectivas de Nélida son más relevantes y valerosos que nunca.

La película fuerza a la audiencia a sopesar el valor económico, industrial y ecológico del agua y de la tierra con los elementos éticos y espirituales que permean la historia y la cultura de la región. ¿Merece sacrificar el agua, la tierra, y un vínculo espiritual con la naturaleza en el nombre del progreso y del crecimiento económico? La casa de producción de la película insiste en que el documental no es anti-minero, sino pro-agua. Sin embargo, no es difícil sentir que demasiado frecuentemente, son los intereses comerciales y extractivistas que están priorizados sobre los de la gente local, la historia, la tradición y la naturaleza.  

Se puede decir que Hija de la Laguna no brinda suficiente balanza a la polémica del extractivismo y los eventos de Cajamarca en 2012: no oímos el argumento a favor del crecimiento económico. Sin embargo, es este argumento que se presenta una y otra vez. Lo que hace esta película tan valerosa es cómo da voz a aquellos que usualmente son silenciados por los medios partidistas de la élite metropolitana, por una clase política que busca las ganancias económicas sobre cualquier cosa más, y por las grandes corporaciones quienes priorizan sólo la rentabilidad. 

LAFF no está aislado de los conflictos sociales y económicos que causan las industrias extractivistas. Muchos de nuestros beneficiarios provienen de zonas de conflicto social, o de áreas que el extractivismo ha marcado. La tasa de pobreza en Perú está relacionado indirectamente al hecho de que los políticos favorecen la inversión en industrias de extracción en vez de la educación y la salud, mientras las promesas de la inversión en la economía local por esas industrias son rotos porque los beneficios van fuera del país a las empresas foráneas, o hacia los bolsillos de políticos corruptos. Además, los problemas del alcoholismo son agravados por la destrucción de tierras de agricultura y las condiciones de trabajo feas que muchos hombres enfrentan. 

Hija de la Laguna ofrece una percepción valiosa a un área de conflicto que sigue afectando a Perú y otros países a través de América Latina. No es un caso aislado. La película es desoladora y hermosa a la vez. Recomendamos a todos que tienen un interés en los conflictos socioeconómicos y culturales, los derechos humanos y el extractivismo que vean este documental. Como la mirada afligida de Nélida, la mensaje de la película va a quedar contigo por mucho tiempo. 

“I give you an onion.
Its fierce kiss will stay on your lips,
possessive and faithful”
(Valentine, Carol Ann Duffy)

As many of you may know, Cusco is the historical capital of the Inca Empire bursting with pre-colonial and colonial monuments and architecture alike. Most notably, it hosts Machu Picchu nearby, a UNESCO World Heritage Site drawing over 1.2 million visitors each year. Cusco itself is therefore estimated to count on over 3.5 million visitors a year (Andina, 2018), for which tourism has become a major industry. This, in turn, has caused the traditional charm of the city to recede and hide beneath its outer layers.

Why dress it up? When I first got to Cusco, I did not like it very much.

Prior to Cusco, I spent two months labouring as a construction worker under the hot Mexican sun, eating my body weight in avocado, beans and sea food while also exploring beaches, volcanoes and cities alike. Slowly climbing up the endlessly rising mountains to Cusco in my overnight bus from Lima, witnessing the drastic changes of scenery, clearly marked the beginning of a new very different chapter in my life – a chapter I was very excited about.

However, as soon as I stepped off the bus my first hurdle manifested itself in an all-encompassing and inescapable way. It was cold. Very cold. Although probably due to the fact that I was used to a blazing 34°C heat, it was clear my array of shorts and shirts was not going to cut it in 17°C. I needed warmer clothes. And so, my first mission in Cusco before starting work was to find long socks, another pair of trousers and a fleece.

My mission doubled as a nice excuse to explore the city, yet I quickly grew frustrated at the incessant massage offers while passing through the centre, the prices in shops comparable to Europe and the lack of clothing available in my size, including socks! Tired and defeated, I started my first week of work heavily layered up.

Fortunately, after speaking to my seasoned colleagues I was soon directed to two markets slightly further out from the centre: the daily El Molino and the weekly Baratillo, a large uncontained second-hand market. Here I found goods at a price friendly to the traveller’s wallet and significantly closer to my size although still not quite right (perks of standing 25cm taller than the average Peruvian man).

Despite having peered past the superficial layer of Cusco, I still couldn’t help but feel disheartened at the differences I found everywhere compared to Mexico, particularly in those pass-times dear to me: eating and drinking. To me Cusco remained an overly expensive mid-size town with limited facilities to indulge myself in. Naturally then, I leapt at the opportunity of escaping to the beautiful landscape this valley finds itself in.

The dramatic scenery truly exceeds any expectations you may have of this place. Whether it be visiting the classic sights, such as Rainbow Mountain, or straying off the beaten path visiting imposing giants such as Apu Mama Simona, one never tires of this land timelessly scrunched up like the skin of a pug.

Yet, nothing ties up a day of hiking like a nice cool beer. After two weeks, I considered myself an expert of Cusco’s bar culture as I stayed far away from the centre and visited instead the (often foreign-owned) craft breweries dotted around town. While the same price as in London, the unlimited popcorn and the taste of the beer merited the investment (at least in my mind). However, unbeknown to me, below all this still operated a layer of drinking culture I had not yet snooped out – Cusco’s traditional Chicherías and Picanterías.

Chicha is a fermented maize drink with a long-standing history across Andean communities where it has been drunk recreationally or in rituals (as was the case with the Incas). The establishments in which they are sold in Cusco have recently been recognised as important cultural heritage of Peru. Chicha itself leaves a strong impression on the untrained palate as you can’t quite pin-point what it is you’re tasting. And it is precisely for this reason that I enjoy it so much. Also the fact that a caporal de chicha (~550ml) costs between S/0.50 and S/2.00 doesn’t hurt at all. 

But more than just cheap and delicious drink, these Picanterías reveal a part of Cusco which I had unknowingly been yearning for all along. Pockets of authenticity. Past the unending hustle and hassle of Cusqueñan tour agencies in the centre of town, these drinking holes carefully signalled by red plastic bags on a stick, mark a welcomed break from preferential treatment as a foreigner. Greeted either by a warm smile or absolute indifference, the mamis that run these places don’t bat an eyelid when you enter their premises. And the patrons don’t think twice about striking up a conversation either, whether you speak Quechua or not, nor do they hesitate about including you in any of their private celebrations.

Although initially I thought it must be down to the homely setting, I have come to appreciate this feeling elsewhere too. While you can eat in restaurants with lovely views over Cusco and “haute-cuisine” food, eating a home-cooked two-course meal in a market stall squashed between school children on one side and their grandparents on the other, or eating at a snack shack between hordes of students, is a much more enjoyable and wholesome experience. Especially when you go often enough to build a rapport with the casera, who beams a smile at you as soon as you walk in. 

You see, when I first came to Cusco I didn’t like the flimsy outer skin I was met with because it seemed just for show and catered just for tourists. However, having lived here for 6 weeks I have managed to peel back this layer somewhat to reveal the real Cusco lying beneath. Now I am sure that like your breath after eating an onion, Cusco will definitely linger within me as I move on to my next chapter. 

(If you’d like to read more about chicha in Cusco: how it’s made, its history and the best spots to explore, check out my drinking partner in crime’s blog post here: https://thesplashmag.wordpress.com/2019/04/23/chichatown/ )

Sobre Cusco y Cebollas

“Te doy una cebolla.
Su beso feroz se quedará en tus labios,
posesivo y fiel”

(Valentine, Carol Ann Duffy)

Como muchos de vosotros sabréis, Cusco es la capital histórica del Imperio Inca, repleta de monumentos y arquitectura precolonial y colonial. Muy especialmente, queda cerca de Machu Picchu, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que atrae a más de 1.2 millones de visitantes cada año. Por lo tanto, se estima que Cusco cuenta con más de 3.5 millones de visitantes anualmente (Andina, 2018), por lo que el turismo se ha convertido en la industria más importante. Esto, en cambio, ha provocado que el encanto tradicional de la ciudad retroceda y se oculte bajo sus capas exteriores.

¿Por qué no ser sinceros? Cuando recién llegué a Cusco, no me gustó mucho.

Antes de Cusco, estuve dos meses trabajando como obrero bajo el ardiente sol mexicano, comiendo mi peso en aguacates, frijoles y mariscos mientras exploraba playas, volcanes y ciudades. La gradual subida a Cusco en mi autobús nocturno desde Lima, admirando los drásticos cambios de escenario con la elevación infinita de las montañas, marcó claramente el comienzo de un nuevo capítulo muy diferente en mi vida – un capítulo que me entusiasmaba mucho.

Sin embargo, en cuanto me bajé del autobús, mi primer obstáculo se manifestó de una manera sobrecogedora e ineludible. Hacía frío. Mucho frío. Aunque probablemente debido a que estaba acostumbrado a un calor abrasador de 34 ° C, quedaba claro que mis pantalones cortos y camisetas no iban a bastar. Necesitaba ropa más abrigada. Y así, mi primera misión en Cusco antes de comenzar a trabajar fue encontrar calcetines largos, otro par de pantalones y un polar. 

Mi misión se convirtió en una buena excusa para explorar la ciudad, pero rápidamente me frustré por las incesantes ofertas de masajes al pasar por el centro, los precios en las tiendas comparables a Europa y la falta de ropa disponible de mi talla, ¡incluyendo los calcetines! Cansado y derrotado, empecé mi primera semana de trabajo llevando varias capas de ropa.

Afortunadamente, después de hablar con mis colegas más experimentados, me dirigí a dos mercados un poco más alejados del centro: El Molino abierto todos los días y el Baratillo, un gran mercado de segunda mano abierto una vez a la semana. Aquí encontré artículos a un precio favorable a la cartera del viajero y tallas mucho más cercanas a la mía, aunque todavía no del todo exacta (esa la ventaja de ser 25cm más alto que el promedio peruano). 

A pesar de haber traspasado la capa superficial del Cusco, todavía no podía dejar de sentirme descorazonado ante las diferencias que encontré en todas partes en comparación con México, particularmente en aquellos pasatiempos que me encantan: comer y beber. Para mí, Cusco seguía siendo una ciudad de tamaño medio, demasiado cara y con pocos sitios para el disfrute. Así que, entonces, aprovechaba de cualquier oportunidad para escaparme a los hermosos parajes que rodean a este valle. 

El dramático paisaje realmente supera cualquier expectativa que puedas tener de este lugar. Ya sea visitando lugares típicos, como la montaña de los siete colores, o aquellos fuera de los circuitos habituales para visitar gigantes imponentes como Apu Mama Simona, uno nunca se cansa de esta tierra eternamente arrugada como la piel de un pug. 

Y creo que todos podemos reconocer que nada completa un día de caminata como una buena cerveza fría. Después de dos semanas, me consideré un experto en la cultura de bares de Cusco yendo a zonas alejadas del centro para visitar cervecerías artesanales (a menudo de propiedad extranjera) repartidas por la ciudad. A pesar de que tiene el mismo precio que en Londres, las palomitas de maíz ilimitadas y el sabor de la cerveza merecieron la inversión (al menos en mi opinión). Sin embargo, debajo de todo esto todavía operaba una capa de cultura de beber que aún no había investigado – las chicherías y picanterías tradicionales de Cusco.

Chicha es una bebida de maíz fermentado con una larga historia en las comunidades andinas, donde se ha tomado de forma recreativa o en rituales (como fue el caso de los Incas). Los establecimientos en los que se venden en Cusco han sido reconocidos recientemente como importante patrimonio cultural de Perú. La chicha en sí misma deja una fuerte impresión en el paladar no acostumbrado, ya que no se puede identificar cuáles son los distintos sabores. Y es precisamente por esta razón que la disfruto tanto. Además, el hecho de que el precio de un caporal de chicha (~ 550 ml) esté entre S / 0.50 y S / 2.00 no duele en absoluto.

Pero más que solo bebidas baratas y deliciosas, estas picanterías revelan una parte del Cusco que, sin saberlo, me había estado faltando desde que llegué. Autenticidad. Más allá del ajetreo interminable de las agencias de turismo cusqueñas en el centro de la ciudad, estos oasis, cuidadosamente señalados con bolsas de plástico rojas atadas a un palo, nos dan un agradecido respiro del tratamiento preferencial que recibimos como extranjero. Recibidos por una cálida sonrisa o por absoluta indiferencia, las mamis que regentan estos lugares no parpadean cuando entras en sus locales. Y los clientes tampoco piensan dos veces antes de entablar una conversación, ya sea que hables quechua o no, ni dudan en incluirte en ninguna de sus celebraciones privadas.

Aunque inicialmente pensé que esto se debía al ambiente casero del lugar, también he llegado a apreciar este sentimiento en otros lugares de la ciudad. Si bien se puede comer comida de “alta cocina” en restaurantes con hermosas vistas sobre Cusco, comerse un menú económico de dos platos en un puesto de comida apretujado entre niños de colegio por un lado y abuelos por el otro, o comer en los Snack Shacks entre multitud de estudiantes, es una experiencia mucho más agradable y enriquecedora. Especialmente cuando vas lo bastante a menudo como para establecer una relación con la casera, que te sonríe en cuando entras.

Verás, cuando recién llegué a Cusco, no me gustó la piel externa y endeble con la que me encontré porque me parecía falsa y solo para turistas. Sin embargo, después de haber vivido aquí estas últimas 6 semanas, he logrado retirar un poco esta capa para revelar el verdadero Cusco que se encuentra debajo. Ahora estoy seguro de que, al igual que tu aliento después de comer una cebolla, Cusco permanecerá definitivamente dentro de mí cuando continúe con mi próximo capítulo.

Source:

Andina (2018) Peru: Over 3 million tourists to visit Cusco thru end-2018. Andina: Agencia Peruana de Noticia [online]. Available from: https://andina.pe/ingles/noticia-peru-over-3-million-tourists-to-visit-cusco-thru-end2018-724084.aspx [Accessed on 14/05/2019]. 

What is the first thing everyone thinks about when talking about Peru? Obviously, Machu Picchu. Among the numerous volunteer opportunities that it’s possible to undertake all over the world, many people, including me, end up coming to Peru, especially to Cusco, because of its historical sites. Among them, Machu Picchu is by far the leading one.

The trail’s start at Km 82 in Ollantaytambo

One thing I’ve been told since my first days in Cusco is that, no matter how I was going to visit it, it was going to be my most expensive trip. When I began reading about the different options, I soon realised that they were right: visiting this world’s wonder is definitely pricey! 

‘That’s fine’ – I told myself – ‘that’s what I save my money for!’, and after reading about all the treks that lead to Machu Picchu, I decided that I wanted to do the famous Inca Trail, the original trail created by the Incas hundreds of years ago and forgotten for many centuries until 1915, when it was rediscovered by the historian Hiram Bingham.

Reasonably enough, however, the Peruvian government has now established a limit to the daily permits to hike along the Inca Trail, precisely 500, of which ‘only’ 200 for hikers and the rests for porters and guides. Consequently, it is necessary to book a spot with months or even a year in advance, according to the season. Even though I was initially hopeless of finding a spot, I luckily managed to save mine with only three weeks of anticipation, so off I went!

The “Classic Inca Trail” is a 45km trek that winds through the Inca countryside, combining beautiful mountain scenery, subtropical jungle and fascinating archeological sites. Under my point of view, the latter is what makes this trek different from all the other options leading to Machu Picchu. In fact, while the beautiful scenery is a common feature of many hikes and treks throughout all Peru, during the Camino Inca you pass through the incredible Inca ruins of Llachtapata, Runkurakay, Sayacmarca, Phuypatamarca and Wiñaywayna, arriving at Machu Picchu for sunrise on the fourth day. The closer I got to the destination, the more I admired how developed and amazing the ruins were, where the Incas applied their best architectonic and engineering skills. As a matter of fact, everything they built was a practice to make Machu Picchu, their final masterpiece, perfect.

The wonderful Winaywaina archeological site

My group was composed of 7 young and committed people, plus a great (and quite rare, in a country that still has a strong macho culture like Peru!) female guide and 8 porters, led by the chef. The team who accompanied us throughout the hike delighted us with the greatest food I’ve had in 4 months here, and interesting – and quite scary – myths about the Inca Trail. Indeed, the Incas believed that the mountains were holy, and probably along the route of pilgrimage the Incas performed religious ceremonies and rituals to honour the sacred peaks. At the beginning of our trek, we have been asked by our guide to carry one little stone that we gave back at the Sun Gate to Machu Picchu on the last day together with three coca leaves, making our offer to the Pachamama: Mother Earth and fertility goddess.

Ready for another delicious dinner

The Inca Trail is certainly a life adventure: there are other more affordable, faster and easier options to visit Machu Picchu, but few things match the sensation of walking over the ridge that leads to the Lost City of the Inca just at the sunset. Most travellers who arrive via the Inca Trail wouldn’t have done it any other way, and I’m certainly one of them. Also, you feel a kind of pride when the last day and you can recognise yourself and your fellow trekkers from the ‘normal’ daily tourists only by the awful smell! Nevertheless, it is definitely the best trek I’ve done during my experience with LAFF in Peru, and I believe that everyone who has the possibility should do it, just remember to book in advance!

The ‘squad’ at the highest point of the trail: 4215 m!


If you are thinking about volunteering abroad and you also want to visit one the seven world’s wonders going through an amazing and historic Inca journey, visit our website or alternatively get in touch with us ([email protected]) to see how your skills could benefit us!

Trekking el camino Inca a Machu Picchu

¿Qué es lo primero que todos piensan cuando se habla de Perú? Obviamente, Machu Picchu. Entre las numerosas oportunidades de voluntariado que es posible emprender en el mundo, muchas personas, incluyéndome a mí, terminan viniendo a Perú, especialmente a Cusco, debido a sus sitios históricos. Entre ellos, Machu Picchu es por mucho el líder.

Inicio del camino en el km82 en Ollantaytambo

Una cosa que me han contado desde mis primeros días en Cusco es que, sin importar cómo lo visitaría, iba a ser mi viaje más caro. Cuando comencé a leer sobre las diferentes opciones, pronto me di cuenta de que tenían razón: ¡visitar esta maravilla del mundo es definitivamente caro!

“Eso está bien”, me dije a mí mismo, “para eso he ahorrado mi dinero”, decidí que quería hacer el famoso Camino Inca, el camino original creado por Los incas hace cientos de años y fueron olvidados durante muchos siglos hasta 1915, cuando fue redescubierto por el historiador Hiram Bingham.

Sin embargo, razonablemente, el gobierno peruano ha establecido un límite a los permisos diarios para caminar a lo largo del Camino Inca, precisamente 500, de los cuales es “solo” para excursionistas y descansa para porteadores y guías. En consecuencia, es necesario reservar un lugar con meses o incluso años de antelación, según la temporada. A pesar de que inicialmente no tenía esperanza de encontrar un lugar, afortunadamente logré salvar el mío con solo tres semanas de anticipación, ¡así que me fui!

El “Camino Inca Clásico” es una caminata de 45 km que serpentea a través del campo inca, combinando hermosos paisajes de montaña, selva subtropical y fascinantes sitios arqueológicos. Bajo mi punto de vista, la lechería es lo que lo hace diferente de todas las otras opciones que conducen a Machu Picchu. De hecho, mientras que el hermoso paisaje es una característica de muchos excursionistas y caminatas por todo el Perú, durante el Camino Inca usted pasa por las increíbles ruinas incas de Llachtapata, Runkurakay, Sayacmarca, Phuypatamarca y Wiayayna, llegando a Machu Picchu para amanecer en la cuarto dia Cuanto más me acercaba al destino, más admiraba cómo se construían las ruinas, donde los incas aplicaban sus mejores habilidades arquitectónicas y de ingeniería. Machu Picchu, su obra maestra final, perfecta.

El maravilloso sitio arqueologico de Winaywaina.

Mi grupo estaba compuesto por 7 jóvenes, además de un excelente (y bastante raro, en un país que todavía tiene una cultura fuerte como Perú) guía femenina y 8 porteros, liderados por el chef. El equipo que nos acompañó en la caminata nos deleitó con la mejor comida que he tenido en 4 meses aquí y con mitos interesantes y bastante aterradores sobre el Camino Inca. De hecho, los incas creían que las montañas eran santas, y probablemente en la ruta de peregrinación a los incas realizaban ceremonias religiosas y rituales para honrar los picos sagrados. El comienzo de nuestro viaje, el guía nos pidió que lleváramos una pequeña piedra que hemos estado de regreso al viaje a Machu Picchu el último día junto con tres hojas de coca, haciendo nuestra oferta a la Pachamama: Madre Tierra diosa de la fertilidad.

Listos para uno otra cena deliciosa

El Camino Inca es sin duda una aventura de vida: existen otras opciones asequibles, más rápidas y más fáciles para visitar Machu Picchu, pero algunas cosas para sentirse como caminar sobre la cresta. La mayoría de los viajeros que llegan a través del Camino Inca no hubieran hecho de otra manera, y yo soy uno de ellos. Además, sientes una especie de orgullo cuando el último día y puedes reconocerte a ti mismo y a tus compañeros excursionistas de los turistas “normales” a diario solo por el horrible olor. Sin embargo, es definitivamente el mejor viaje que he hecho durante mi experiencia con LAFF en Perú, y creo que todos los que pueden hacerlo, ¡recuerden reservar con anticipación!

El ’squad’ en el punto mas alto del camino: 4215 m!

Si está pensando en ser voluntario en el extranjero y está atravesando un viaje increíble e histórico, visite nuestro sitio web o póngase en contacto con nosotros ([email protected]) para ver cómo puede ¡Las habilidades nos pueden beneficiar!