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What is the first thing everyone thinks about when talking about Peru? Obviously, Machu Picchu. Among the numerous volunteer opportunities that are available to undertake all around the world, many people, including me, end up coming to Peru, especially to Cusco, because of its historical sites. Among them, Machu Picchu is by far the leading one.

The trail’s start at Km 82 in Ollantaytambo.


One thing I’ve been told since my first days in Cusco is that, no matter how I was going to visit it, it was going to be my most expensive trip. When I began reading about the different options, I soon realised that they were right: visiting this world’s wonder is definitely pricey!

‘That’s fine’ – I told myself – ‘that’s what I save my money for!’, and after reading about all the treks that lead to Machu Picchu, I decided that I wanted to do the famous Inca Trail, the original trail created by the Incas hundreds of years ago and forgotten for many centuries until 1915, when it was rediscovered by the historian Hiram Bingham.

Reasonably enough, however, the Peruvian government has now established a limit to the daily permits to hike along the Inca Trail, precisely 500, of which ‘only’ 200 for hikers and the rests for porters and guides. Consequently, it is necessary to book a spot with months or even a year in advance, according to the season. Even though I was initially hopeless of finding a spot, I luckily managed to save mine with only three weeks of anticipation, so off I went!

The “Classic Inca Trail” is a 45km trek that winds through the Inca countryside, combining beautiful mountain scenery, subtropical jungle and fascinating archeological sites. Under my point of view, the latter is what makes this trek different from all the other options leading to Machu Picchu. In fact, while the beautiful scenery is a common feature of many hikes and treks throughout all Peru, during the Camino Inca you pass through the incredible Inca ruins of Llachtapata, Runkurakay, Sayacmarca, Phuypatamarca and Wiñaywayna, arriving at Machu Picchu for sunrise on the fourth day. The closer I got to the destination, the more I admired how developed and amazing the ruins were, where the Incas applied their best architectonic and engineering skills. As a matter of fact, everything they built was a practice to make Machu Picchu, their final masterpiece, perfect.

The wonderful Winaywaina archeological site.


My group was composed of 7 young and committed people, plus a great (and quite rare, in a country that still has a strong macho culture like Peru!) female guide and 8 porters, led by the chef. The team who accompanied us throughout the hike delighted us with the greatest food I’ve had in 4 months here, and interesting – and quite scary – myths about the Inca Trail. Indeed, the Incas believed that the mountains were holy, and probably along the route of pilgrimage the Incas performed religious ceremonies and rituals to honour the sacred peaks. At the beginning of our trek, we have been asked by our guide to carry one little stone that we gave back at the Sun Gate to Machu Picchu on the last day together with three coca leaves, making our offer to the Pachamama: Mother Earth and fertility goddess.

Ready for another delicious dinner.


The Inca Trail is certainly a life adventure: there are other more affordable, faster and easier options to visit Machu Picchu, but few things match the sensation of walking over the ridge that leads to the Lost City of the Inca just at the sunset. Most travellers who arrive via the Inca Trail wouldn’t have done it any other way, and I’m certainly one of them. Also, you feel a kind of pride when the last day and you can recognise yourself and your fellow trekkers from the ‘normal’ daily tourists only by the awful smell! Nevertheless, it is definitely the best trek I’ve done during my experience with LAFF in Peru, and I believe that everyone who has the possibility should do it, just remember to book in advance!

The ‘squad’ at the highest point of the trail: 4215 m!


If you are thinking about volunteering abroad and you also want to visit one the seven world’s wonders going through an amazing and historic Inca journey, visit our website or alternatively get in touch with us ([email protected]) to see how your skills could benefit us!

Peru’s greatest wonder: Machu Picchu!

TREKKING POR EL CAMINO INCA A MACHU PICCHU

¿Qué es lo primero que todos piensan cuando se habla de Perú? Obviamente, Machu Picchu. Entre las numerosas oportunidades de voluntariado que es posible emprender en el mundo, muchas personas, incluyéndome a mí, terminan viniendo a Perú, especialmente a Cusco, debido a sus sitios históricos. Entre ellos, Machu Picchu es por mucho el líder.

Inicio del camino en el km 82 en Ollantaytambo.

Una cosa que me han contado desde mis primeros días en Cusco es que, sin importar cómo lo visitaba, sería mi viaje más caro. Cuando comencé a leer sobre las diferentes opciones, pronto me di cuenta de que tenían razón: ¡visitar esta maravilla del mundo es definitivamente caro!

“Eso está bien”, me dije a mí mismo, “para eso he ahorrado mi dinero”. Decidí que quería hacer el famoso Camino Inca, el camino original creado por Los Incas hace cientos de años y que fue olvidado durante muchos siglos hasta 1915, cuando fue redescubierto por el historiador Hiram Bingham.

Sin embargo, razonablemente, el gobierno peruano ha establecido un límite a los permisos diarios para caminar a lo largo del Camino Inca, precisamente 500, de los cuales es “únicamente” para excursionistas, porteadores y guías. En consecuencia, es necesario reservar un lugar con meses o incluso años de antelación, según la temporada. A pesar de que inicialmente no tenía esperanza de encontrar un lugar, afortunadamente logré salvar el mío con solo tres semanas de anticipación, ¡así que me fui!

El “Camino Inca Clásico” es una caminata de 45 km que serpentea a través del campo Inca, combinando hermosos paisajes de montaña, selva subtropical y fascinantes sitios arqueológicos. Bajo mi punto de vista, la último es lo que lo hace diferente de todas las otras opciones que conducen a Machu Picchu. De hecho, mientras que el hermoso paisaje es una característica de muchos excursionistas y caminatas por todo el Perú, durante el Camino Inca se pasa por las increíbles ruinas incas de Llachtapata, Runkurakay, Sayacmarca, Phuypatamarca y Wiayayna, llegando a Machu Picchu para amanecer en la cuarto día. Cuanto más me acercaba al destino, más admiraba cómo se construían las ruinas, donde los incas aplicaban sus mejores habilidades arquitectónicas y de ingeniería. Machu Picchu, su obra maestra final, perfecta.

El maravilloso sitio arqueológico de Winaywaina.

Mi grupo estaba compuesto por 7 jóvenes, además de un excelente (y bastante raro, en un país que todavía tiene una cultura machista fuerte como Perú) guía femenina y 8 porteros, liderados por el chef. El equipo que nos acompañó en la caminata nos deleitó con la mejor comida que he tenido en 4 meses viviendo aquí y con mitos interesantes y bastante aterradores sobre el Camino Inca. De hecho, los incas creían que las montañas eran santas, y probablemente en la ruta de peregrinación los incas realizaban ceremonias religiosas y rituales para honrar los picos sagrados. Al comienzo de nuestro viaje, el guía nos pidió que llevásemos una pequeña piedra que cargaríamos durante el viaje hasta Machu Picchu donde lo dejaríamos junto con tres hojas de coca, haciendo nuestra ofrenda a la Pachamama: Madre Tierra diosa de la fertilidad.

Listos para uno otra cena deliciosa.

El Camino Inca es sin duda una aventura de vida: existen otras opciones asequibles, más rápidas y más fáciles para visitar Machu Picchu, pero ninguna otra te otorga el sentimiento de caminar sobre una cresta de montaña. La mayoría de los viajeros que han llegado a través del Camino Inca no lo hubiesen hecho de otra manera, y yo soy uno de ellos. Además, sientes una especie de orgullo cuando llega el último día y puedes reconocerte a ti mismo y a tus compañeros excursionistas de los otros turistas “normales” que llegan a diario, tan solo por nuestro horrible olor. Sin embargo, es definitivamente el mejor viaje que he hecho durante mi experiencia con LAFF en Perú, y creo que todos pueden hacerlo, ¡solo recuerden reservar con anticipación!

Nuestro grupo en el punto más alto del camino: 4215 m!

Si estás pensando en ser voluntario en el extranjero con ánimos de hacer un viaje increíble e histórico, ¡visita nuestro sitio web o ponte en contacto con nosotros ([email protected]) para ver cómo puedes unirte!

La mayor maravilla del Peru: ¡Machu Picchu!